Un consorcio de cinco empresas españolas trabaja en el desarrollo de componentes estructurales ultraligeros para aeronaves eléctricas. El proyecto DOZE, financiado por el CDTI y fondos NextGenerationEU a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, combina materiales compuestos reforzados con grafeno y fabricación aditiva para reducir el peso estructural sin comprometer la seguridad ni el rendimiento.
El centro tecnológico gallego Aimen lidera la participación junto a Aerotecnic, Idaero, Smart Materials 3D y Nasika. Uno de los desarrollos más avanzados del proyecto es un carenado para motor eléctrico de aviación diseñado para mejorar la gestión térmica —uno de los principales cuellos de botella de los sistemas de propulsión eléctrica— integrando la función térmica en la propia estructura del componente, lo que reduce peso y simplifica el diseño global de la aeronave.
La impresión 3D permite fabricar estructuras multimaterial en una sola fase de producción, reduciendo residuos industriales y habilitando geometrías imposibles con los métodos convencionales de ensamblaje. Fernando Sánchez, director de Estrategia y Desarrollo de Aimen, señaló que estas soluciones permitirán desarrollar estructuras más ligeras con capacidades adicionales de gestión térmica, un requisito crítico para ampliar la autonomía de los futuros aviones eléctricos.
