El Move! Sustainable Fashion Summit 2026 reunió en Madrid a más de 250 directivos de la industria global de la moda para confrontar un diagnóstico compartido: los modelos circulares no generan beneficios todavía, el 80% de los residuos textiles sigue sin reciclarse y el discurso verde pierde fuerza comercial. La pregunta central de la jornada fue cómo pasar de la sostenibilidad como relato a la sostenibilidad como palanca de negocio.
El sistema está roto y la tecnología no ha escalado
Felicia Reuterswärd, impact lead de uso de recursos y circularidad de H&M, abrió la jornada con un diagnóstico directo: “El sistema ahora mismo está roto, es muy lineal”. H&M opera iniciativas de segunda mano y recogida textil en 80 mercados, pero Reuterswärd fue explícita sobre el estado real del sector: “Los casos de circularidad no producen beneficios todavía” y “la tecnología aún no ha escalado lo suficiente”. Su intervención situó el tono de la jornada: no se trataba de celebrar avances, sino de identificar los bloqueos reales.
Robert van de Kerkhof, consejero delegado de ReHubs, fue igualmente contundente sobre el reciclaje textil en Europa:
“Si no cambiamos los precios, el reciclaje en Europa es imposible”. ReHubs trabaja en la creación de hubs industriales regionales para procesar los 2,7 millones de toneladas de fibra reciclada que el continente necesita gestionar anualmente, una cifra que ilustra la escala del problema pendiente. Noëlle Smits van Waesberghe, de la Ellen MacArthur Foundation, añadió que más del 80% de los residuos textiles sigue sin reciclarse y planteó la pregunta estructural: “¿Cómo generar beneficios sin fabricar más?”
La sostenibilidad sube al consejo de administración
En la mesa redonda sobre sostenibilidad en la cuenta de resultados, Ignacio Sierra, de Tendam, marcó el cambio de estatus de la función: “La sostenibilidad ya no está en manos del departamento de sostenibilidad, está en manos del consejo”. Hugo Martins, de Salsa Jeans, defendió la necesidad de “medir incluso lo negativo para innovar”, mientras Cinthia Miralles, de Thinking Mu, insistió en que la sostenibilidad debe estar presente en todas las decisiones de negocio, no solo en las vinculadas al impacto ambiental.
La integración de la sostenibilidad en la estrategia corporativa es una tendencia consolidada entre las empresas presentes, pero la brecha entre el compromiso declarado y la rentabilidad demostrada sigue siendo el punto de fricción más citado en la jornada.
El producto, no el relato
La mesa sobre sostenibilidad como argumento de venta arrojó una conclusión incómoda para el sector: el discurso verde pierde fuerza comercial. Cáliz Ebri, de EY Studio+, lo resumió con precisión: “El producto que más se vende y más se usa es el más sostenible”. Los directivos de Bobo Choses, Munich, Adolfo Domínguez y Sepiia coincidieron en que la sostenibilidad debe integrarse en el producto durabilidad, calidad, diseño y no en el mensaje, ante un consumidor cada vez más fatigado de la comunicación ambiental.
Maria Srivastava, cofundadora de Pangaia, aportó la perspectiva de la innovación en materiales como palanca de transformación real, y subrayó el papel de los pasaportes digitales de producto para hacer trazable y verificable el impacto ambiental de cada prenda. “La gente compra ropa primero con los ojos y después con el cerebro”, afirmó, defendiendo que la sostenibilidad debe ser primero deseable para ser efectiva.
Regeneración como transformación total del negocio
Jim Fitzpatrick, director del Regenerative Fund for Nature, cerró el encuentro con el argumento más radical de la jornada: la regeneración no es una mejora incremental del modelo actual, sino una transformación completa. Fitzpatrick propone trabajar con comunidades locales, integrar tecnología de monitorización y rediseñar los sistemas productivos para restaurar ecosistemas mientras se mejora la calidad del producto. “La regeneración implica una transformación total del negocio”, afirmó.
El Move! Sustainable Fashion Summit 2026 fue organizado por Modaes con el impulso de EY y el patrocinio de Twinco Capital y Drelife, y se celebró en el Palacio de Cibeles de Madrid. La jornada dejó un mensaje compartido por la mayoría de los participantes: la competitividad del sector de la moda en los próximos años dependerá de la capacidad de combinar calidad, diseño y eficiencia operativa, más allá del discurso ambiental. La sostenibilidad que no mejora el producto o reduce costes reales tiene cada vez menos espacio en la agenda de los consejos de administración.
