La consultora DNV ha presentado un análisis sobre la transición energética en España, en el que se destaca que la demanda de energía en el sector del transporte se reducirá significativamente para 2050, alcanzando solo un 50% de los niveles actuales. Esta disminución se debe, en gran parte, al crecimiento de la electrificación, que ocupará un papel central en la transformación del sector.
Según las proyecciones de DNV, la electricidad representará el 40% del mix energético del transporte en España en 2050, frente al 1% actual. Este cambio implicará un desplazamiento del petróleo como principal fuente de energía, que actualmente cubre gran parte de la demanda del sector.
Carlos Albero, Market Area Manager de DNV, explicó que la demanda de energía se reducirá de 1.700 PJ/año en 2023 a 900 PJ/año en 2050, gracias a una moderada evolución económica y a un aumento en los desplazamientos en avión y vehículos eléctricos. La electrificación del transporte por carretera es uno de los principales motores de esta transformación.
El futuro eléctrico del transporte por carretera
Actualmente, el 94% de la demanda energética del transporte por carretera en España proviene del petróleo. Sin embargo, se prevé que, para 2050, los vehículos eléctricos cubran el 62% de la demanda, mientras que el petróleo representará solo el 36%. DNV estima que los vehículos eléctricos dominarán el mercado de vehículos nuevos, con más del 60% de las ventas de turismos y un 30% de las ventas de vehículos comerciales en 2030.
Con un parque de vehículos eléctricos estimado en 2,5 millones para 2030, España se alineará con los objetivos del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) 2023-2030, que promueve la adopción de vehículos eléctricos para mejorar la eficiencia energética en el transporte. Para Albero, la clave estará en superar barreras como los elevados precios de los vehículos eléctricos y la falta de infraestructura de recarga, algo que se podría lograr con políticas públicas ambiciosas y alianzas entre fabricantes.
Biocombustibles en el transporte aéreo y marítimo
El sector aéreo y marítimo será clave en la transición energética, ya que resultan más difíciles de descarbonizar. DNV prevé que, para 2050, el 90% de los biocombustibles del transporte español se consumirán en estos sectores. Además, los combustibles renovables de origen no biológico (RFNBO) serán fundamentales para reducir las emisiones en el transporte aéreo y marítimo, alcanzando una participación de hasta el 37% en el transporte marítimo y del 29% en el transporte aéreo hacia mitad de siglo.
El uso de biocombustibles avanzados y SAF (combustibles sostenibles para la aviación) impulsará esta transformación, que se complementará con la reducción del consumo de combustibles fósiles, especialmente en el transporte marítimo, donde se prevé que los combustibles alternativos como amoníaco verde y metanol tomen protagonismo.
Menor demanda energética en el transporte ferroviario
Por otro lado, el transporte ferroviario, que actualmente representa solo el 1% de la demanda energética del sector en España, experimentará una ligera reducción en su consumo energético. Se espera que, a pesar de la eficiencia energética mejorada y una mayor electrificación, la demanda se mantenga casi constante hasta 2050, con una ligera caída de 14 PJ/año a 12 PJ/año.
Un futuro sostenible: Desafíos y oportunidades
El informe de DNV subraya la importancia de una colaboración estrecha entre los actores públicos y privados, además del apoyo de la ciudadanía, para garantizar el éxito de la transición energética del sector del transporte. La descarbonización del transporte será el siguiente gran reto tras la transición energética en la generación de electricidad, y requerirá esfuerzos coordinados para superar los obstáculos actuales, como la infraestructura de recarga y los altos costes de los vehículos eléctricos.
Con la competencia entre fabricantes y la mejora en la producción de baterías, se espera que el mercado de vehículos eléctricos en España crezca de forma acelerada en los próximos años, lo que contribuirá a alcanzar los objetivos de eficiencia energética y sostenibilidad en el sector del transporte.

