La organización de la sociedad civil España Mejor ha registrado en el Congreso una propuesta integral para reformar la política hídrica en España. La iniciativa se centra en la creación de una Estrategia Nacional del Agua que garantice la eficiencia, sostenibilidad y equidad en el uso de este recurso natural, vital para la economía, el medio ambiente y la sociedad española.
La necesidad de una gobernanza técnica y despolitizada
España Mejor plantea la urgente creación de una Comisión Técnica del Agua, que sustituya al actual Consejo Nacional del Agua. Esta nueva entidad, independiente y formada por expertos altamente cualificados, tendría la responsabilidad de planificar y supervisar a largo plazo las inversiones en infraestructuras hidráulicas. La comisión impulsaría un Plan Director de Inversiones en Agua que permita coordinar todas las políticas hídricas a nivel nacional, autonómico y local, garantizando una gestión más eficaz y transparente.
El objetivo es despolitizar la gestión pública del agua, acabando con los nombramientos de carácter partidista que actualmente afectan a la calidad y continuidad de las políticas hídricas en España. La propuesta defiende que la gobernanza del agua debe basarse en criterios técnicos, científicos y de sostenibilidad, alejándose de la fragmentación institucional que dificulta una gestión coherente y eficiente.
Inversiones insuficientes y retos estructurales del sector hídrico
España enfrenta un déficit estructural en la inversión hídrica. Según los datos incluidos en la propuesta, el gasto anual en infraestructuras de agua es un 80% inferior a lo necesario para mantener y modernizar redes, sistemas de riego y plantas de tratamiento. Además, el 70% de los proyectos planificados en la última década no han llegado a ejecutarse, lo que agrava problemas como las fugas en las redes de abastecimiento —con pérdidas medias del 13%, que en regiones como Canarias pueden llegar hasta el 25%— y la ineficiencia en el uso del agua agrícola, responsable del 70% del consumo total.
Estas deficiencias estructurales se ven agravadas por el cambio climático, que provoca sequías recurrentes y episodios de lluvias torrenciales con inundaciones mal gestionadas. La falta de previsión y coordinación entre administraciones limita la capacidad de respuesta y adaptación del sistema hídrico español.
Medidas para modernizar la gestión y promover la sostenibilidad
La propuesta de España Mejor incluye un conjunto de medidas concretas para modernizar el sector hídrico y garantizar un uso más responsable y sostenible del agua:
-
Reforma institucional para reducir la burocracia: Limitando la capacidad normativa de las administraciones periféricas, armonizando regulaciones y facilitando la colaboración público-privada para acelerar proyectos y optimizar recursos.
-
Modernización de infraestructuras: Inversiones en renovación de redes de abastecimiento, saneamiento, riego y reutilización, así como en tecnologías de ahorro y prevención de inundaciones.
-
Fomento de la innovación y digitalización: Impulso al uso de sensores, contadores inteligentes, tecnologías más eficientes de depuración y desalación, y sistemas para la captación de agua de lluvia.
-
Revisión del modelo tarifario: Implementar tarifas que incentiven el uso responsable sin penalizar a usuarios eficientes, evaluar la huella hídrica de la agricultura y revisar concesiones en desuso.
-
Apoyo a las PYMES del sector agrario y hídrico: Simplificando el acceso a ayudas y promoviendo la implantación de sistemas eficientes, con especial atención a la colaboración entre universidades, centros tecnológicos y el sector productivo.
Un paso clave para la sostenibilidad y la resiliencia hídrica de España
Miriam González, fundadora de España Mejor, subraya que “España, siendo un país puntero en tecnologías de desalación y tratamiento de aguas, no puede seguir perdiendo oportunidades por la fragmentación institucional y la politización”. La organización insiste en que solo con una estrategia nacional integrada, basada en criterios técnicos y con una gestión eficiente, se podrá garantizar el acceso sostenible al agua frente a los retos climáticos y sociales.
La propuesta ya ha sido registrada formalmente en el Congreso y distribuida entre todos los grupos políticos, las Confederaciones Hidrográficas, asociaciones agrícolas, empresas del sector tecnológico y entidades medioambientales, con la esperanza de generar un consenso que permita avanzar hacia un modelo hídrico moderno y sostenible.

