La instalación de baterías para autoconsumo alcanzó los 540 MWh en 2025, frente a los 327 MWh del año anterior, según datos de la Unión Española Fotovoltaica (UNEF). El crecimiento del 65% estuvo liderado por los hogares, donde el ritmo de instalación se duplicó y el 61% de las nuevas soluciones de autoconsumo residencial ya incorporaban almacenamiento. El sector pide que el nuevo real decreto de Autoconsumo y Almacenamiento Distribuido se apruebe cuanto antes para consolidar la tendencia.
El almacenamiento doméstico se normaliza
El dato más llamativo del informe de UNEF es el comportamiento del segmento residencial: un crecimiento del 99% en la instalación de baterías en hogares durante 2025. Que seis de cada diez nuevas instalaciones de autoconsumo doméstico ya incluyan almacenamiento refleja un cambio de patrón: la batería deja de ser un añadido opcional para convertirse en parte habitual del sistema fotovoltaico residencial.
José Donoso, director general de UNEF, atribuye este salto a la convergencia de dos factores: la madurez tecnológica de las baterías y la caída sostenida de su coste en los últimos años. “Esto es un paso muy importante para la resiliencia del sistema eléctrico y de los consumidores, que pueden aprovechar al máximo el gran recurso solar renovable y gratuito que tenemos en España”, señaló.
Comercial e industrial, el segundo motor del crecimiento
Junto al residencial, el creciente interés de los sectores comercial e industrial por el almacenamiento contribuyó al salto de 327 a 540 MWh entre 2024 y 2025. La combinación de autoconsumo fotovoltaico y almacenamiento permite a empresas e industrias reducir su exposición a la volatilidad del precio de la energía y optimizar el consumo en las franjas horarias de mayor coste.
El real decreto, el eslabón pendiente
UNEF subraya que para que las ventajas del almacenamiento distribuido lleguen plenamente a los consumidores es necesario que se apruebe el nuevo real decreto de Autoconsumo y Almacenamiento Distribuido. La patronal reclama que la norma reconozca la posibilidad de compartir excedentes entre usuarios y el almacenamiento distribuido como figura regulada, y que incentive la eficiencia energética dando mayor peso al término variable de la energía en la factura eléctrica.
