El proyecto piloto “Punto Implícate” pone en marcha una red de recogida gratuita de envases profesionales de construcción en instalaciones de Grupo Veralia. La iniciativa, desarrollada por el SCRAP IMPLICA junto a Sika, responde a una demanda real del sector: los profesionales de la obra no siempre tienen acceso a canales adecuados para gestionar los residuos de envases que generan en su actividad diaria.
El problema que resuelve
Los profesionales de la construcción, rehabilitación, instalación y reforma generan volúmenes significativos de residuos de envases —plásticos, metálicos, papel y cartón— procedentes de productos como pinturas, adhesivos, selladores, barnices y disolventes. Hasta ahora, la gestión correcta de esos residuos implicaba desplazamientos a puntos de gestión específicos, una barrera operativa que en la práctica desincentivaba el reciclaje en muchas obras.
“Punto Implícate” traslada el punto de recogida al lugar donde ya acuden habitualmente los profesionales: los centros de distribución de materiales de construcción. El proyecto arranca en las instalaciones de Veralia Pro, almacén especializado del Grupo Veralia, que ha cedido el espacio para la primera implantación del piloto.
Qué acepta el punto de recogida y cómo funciona
Los contenedores habilitados admiten envases plásticos no peligrosos, papel y cartón, y envases metálicos y plásticos contaminados procedentes de productos de construcción. La condición de entrega es que los envases estén vacíos y correctamente separados por tipo de material. El servicio es gratuito para los profesionales y empresas que lo utilicen.
El modelo responde a la lógica de la responsabilidad ampliada del productor (RAP): Sika, como fabricante de los productos cuyos envases se recogen, financia la gestión a través de su adhesión a IMPLICA, el Sistema Colectivo de Responsabilidad Ampliada del Productor especializado en envases industriales y comerciales. “Muchas veces recibimos consultas de pequeñas empresas sobre cómo gestionar los envases de Sika correctamente”, señaló Ana Arenas, responsable de Gestión de Producto y Sostenibilidad de Sika. “El Punto Implícate podrá dar respuesta a esa necesidad”.
La economía circular en construcción exige colaboración en toda la cadena
Laura Sanz de Siria, directora general de IMPLICA, subrayó que la economía circular “solo es posible cuando todos los actores de la cadena de valor colaboran”. El proyecto reúne a un fabricante —Sika—, un sistema colectivo de gestión —IMPLICA— y un distribuidor —Grupo Veralia— en un modelo que puede replicarse en otros puntos de la red de distribución de materiales.
Sika encuadra la iniciativa dentro de su estrategia de sostenibilidad “Más allá de lo que esperas”, que extiende el compromiso ambiental de la compañía más allá de sus procesos internos de fabricación hasta el final de vida de sus productos. “Como fabricantes no solo queremos poner el acento en la calidad de nuestras soluciones. También consideramos la etapa de fin de vida, tanto en los residuos de envases como en la fase final de desmantelamiento”, explicó Arenas.
El piloto plantea un modelo de economía circular aplicada al sector de la construcción que, si se escala, podría transformar la gestión de residuos de envases en obra de forma estructural, aprovechando la capilaridad de la red de distribución de materiales como infraestructura de recogida.
