El próximo 26 de septiembre se celebra el Día Mundial de la Salud Ambiental, una fecha que cobra especial relevancia en un contexto marcado por el cambio climático, el aumento de los contaminantes químicos en espacios cotidianos y la creciente evidencia científica sobre la relación entre el entorno y la salud humana.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la salud ambiental como el conjunto de aspectos de la salud humana influidos por factores físicos, químicos y biológicos del entorno. Según sus datos, la contaminación del aire, el agua y el suelo, la exposición a productos químicos y los efectos del cambio climático con fenómenos extremos cada vez más frecuentes son responsables de enfermedades respiratorias y cardiovasculares, problemas de salud mental y el aumento de enfermedades transmitidas por vectores.
CONFESQ reivindica entornos más saludables bajo el enfoque One Health
Con motivo de esta conmemoración, la Coalición Nacional para la Fibromialgia, Síndrome de Fatiga Crónica, Sensibilidad Química Múltiple y Electrohipersensibilidad (CONFESQ) ha lanzado un llamamiento para situar la salud ambiental en el centro de las políticas públicas bajo el enfoque One Health, que reconoce la estrecha relación entre la salud humana, la salud animal y la salud de los ecosistemas.
“La exposición continuada a sustancias químicas presentes en numerosos productos y espacios de la vida cotidiana puede afectar al bienestar de toda la población y resultar especialmente perjudicial para las personas que conviven con enfermedades crónicas”, ha afirmado María López, presidenta de CONFESQ.
La coalición recuerda que pequeñas acciones cotidianas pueden ayudar a reducir la exposición a contaminantes en espacios interiores: ventilar adecuadamente las viviendas, priorizar la limpieza con aspirador frente al barrido o reducir el uso innecesario de productos químicos son medidas al alcance de cualquier persona.
Jornada divulgativa el 24 de septiembre
Para conmemorar esta fecha, CONFESQ celebra hoy una jornada divulgativa centrada en los efectos de los tóxicos ambientales sobre la salud. El acto contará con la participación del catedrático de Radiología y Medicina Física de la Universidad de Granada, Nicolás Olea, especialista en disrupción endocrina, y será inaugurado por Carina Escobar, presidenta de la Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP).
Durante la jornada se presentarán dos publicaciones de especial interés: el Libro verde: Adaptación del puesto de trabajo para personas con SQM y EHS, editado por CONFESQ con el apoyo de COCEMFE y Fundación ONCE, y el libro 80 recetas para vivir sin tóxicos, de Nicolás Olea, con recomendaciones prácticas para reducir la exposición a sustancias potencialmente nocivas en el entorno cotidiano.
La crisis climática es también una crisis sanitaria
La OMS advierte que el cambio climático está aumentando las enfermedades no transmisibles y facilitando la aparición de nuevas enfermedades infecciosas, al tiempo que perturba los sistemas físicos, biológicos y ecológicos a escala global. Por ello, reclama energías renovables en las instalaciones sanitarias, financiación específica para la resiliencia climática del sector salud y un mayor uso de electricidad limpia y asequible.
En definitiva, el Día Mundial de la Salud Ambiental 2026 es un recordatorio de que la sostenibilidad no es solo una cuestión medioambiental: es, ante todo, una cuestión de salud pública.
