El Buensolete nace del interés por dar visibilidad a proyectos que tienen ganas de hacer las cosas lo mejor posible: producto de aquí, menor desperdicio, energía usada de forma eficiente y equipo bien tratado.
Hoy 25 de septiembre, Día Mundial de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, arranca esta convocatoria abierta a los más de 5.000 Soletes que forman ya parte de la comunidad Guía Repsol Hacemos cocina. Durante un año se hará un seguimiento de los establecimientos participantes y se entregarán las distinciones en septiembre de 2027, en una edición extraordinaria de carácter anual.
Se trata de reconocer la actitud, la intención y el buen hacer. De poner el foco en el Solete que aspira a ir por ese camino y ayudarle a avanzar, porque cada vez más clientes demandan un compromiso y valoran a quienes se esfuerzan por conseguirlo. Guía Repsol, siempre atenta a las tendencias en el sector, anima con esta iniciativa a los negocios de todos los días a atreverse a ser un ejemplo para los demás.
“Da gusto entrar en un establecimiento en el que se perciben las ganas por cuidar del cliente, del entorno y del bienestar de su gente. Sitios reconfortantes, que guardas como un tesoro. Por eso, los lugares así merecen un reconocimiento a su esfuerzo. Con la premisa de poner en valor a estos hosteleros que creen que las cosas se pueden hacer mejor y ponen los medios a su alcance para lograrlo, nace el Buensolete”, explica María Ritter, directora de Guía Repsol.
Este reconocimiento se define con sencillez y transparencia: ‘Es la suerte de encontrar productos de ahí mismo, poniendo toda la energía para que las personas y el entorno nos llevemos bien, sin desperdiciar una gota. Lugares en los que piensas que sonriendo al ecosistema todo sabe mejor sin costar más, en los que además de cuidarte a ti, cuidan de su gente. El Solete más Solete’. El objetivo es que esta predisposición y actitud para conectar con la actual demanda social, se convierta en un ejemplo para la comunidad.

La huerta Sapiens Sostenible, en el parque agroecológico Soto del Grillo (Madrid), es proveedora de restaurantes del universo Guía Repsol. Foto: Sofía Moro.
La convocatoria que hoy arranca está abierta a los más de 5.000 Soletes que forman parte del universo Guía Repsol. Cualquier categoría de Solete puede optar a lograr un Buensolete:
restaurantes y casas de comidas; bares, tascas y barras; cafeterías y pastelerías; heladerías; chiringuitos y terrazas; fast good, porque la comida rápida no está reñida con las buenas prácticas, y vinotecas.
Las actuaciones de los Soletes conscientes son un ejemplo de que, si hay voluntad, se puede trabajar para lograr un objetivo accesible a cada uno según su tamaño. Gestos del día a día, como uso de materiales reutilizables, aplicación de medidas de eficiencia energética y de ahorro de agua, iluminación de bajo consumo, entre otras, resultan asumibles para tener un impacto positivo en el entorno. Facilitar la conciliación o contratar personal en riesgo de exclusión, son también decisiones que suman.

El Puesto Guía Repsol en el mercado de Vallehermoso es un proyecto de recuperación y aprovechamiento de materiales con una visión responsable. Foto: Sofía Moro.

Semillas es un proyecto de hostelería para la inclusión social. Foto de Hugo Palotto.
Guía Repsol ha tenido en cuenta los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030 aprobado por Naciones Unidas para establecer los criterios necesarios para formar parte de esta distinción. Así, los establecimientos de hostelería que presenten su candidatura a través de la plataforma de Hacemos cocina, podrán sacar pecho de sus proveedores locales y su apuesta por el producto de temporada, de la gestión de sobrantes y mermas para su reutilización o para la reducción de residuos. También del ahorro energético y el consumo responsable, y de la sostenibilidad social para tener un impacto positivo en las personas y en su plantilla.

Las vajillas artesanales que conectan con el territorio, como esta hoja de Luesma&Vega. Foto de Alfredo Cáliz
