El proyecto BIOFAST ha alcanzado con éxito su objetivo de reducir el tiempo necesario para los ensayos de biodegradación de bioplásticos en entornos de compostaje. Coordinada por el Instituto Tecnológico del Plástico (AIMPLAS), la investigación ha contado con la participación del grupo de Tecnología y Sostenibilidad de Materiales (MATS) del Departamento de Ingeniería Química de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería (ETSE) de la Universitat de València y la empresa Prime Biopolymers.
Innovador protocolo acelera la biodegradación de bioplásticos
Gracias a la financiación del Instituto Valenciano de Competitividad e Innovación (IVACE+i) y los fondos FEDER, el proyecto no solo ha logrado una disminución efectiva en la duración de los ensayos, sino que también ha tenido impactos económicos y ambientales significativos. La reducción en el tiempo de los estudios de biodegradación permite una mayor eficiencia en el desarrollo de bioplásticos compostables, disminuyendo los costos operativos y mejorando la sostenibilidad de nuevos productos.
Éxito del Proyecto BIOFAST en compostaje de bioplásticos
Según los investigadores involucrados, “este avance es un paso crucial hacia una economía circular. Los bioplásticos podrán descomponerse y ser valorados rápidamente, reduciendo la acumulación de residuos plásticos y mitigando su impacto ambiental. El protocolo metodológico desarrollado tiene el potencial de ser adoptado a gran escala, promoviendo prácticas más sostenibles y eficientes en el tratamiento de residuos de bioplásticos compostables.”
BIOFAST: Eficiencia mejorada en biodegradación de bioplásticos
El consorcio del proyecto ha creado y validado un protocolo metodológico innovador que integra formulaciones específicas de bioplásticos, tecnologías de pretratamiento oxidativo y enriquecimiento del compost para acelerar la biodegradación. El grupo MATS aplicó tecnologías de pretratamiento abiótico a los biopolímeros, como irradiación con plasma y radiación UV, además de degradación hidro- y quimotérmica. Estos pretratamientos se evaluaron en términos de estabilidad a corto y medio plazo, así como en su impacto en la estructura y rendimiento funcional de los materiales.
Prime Biopolymers, por su parte, elaboró con éxito diversas composiciones de materiales biopoliméricos compostables de alta relevancia en el mercado. AIMPLAS, en su rol de coordinador, examinó los factores que influyen en el proceso de biodegradación para desarrollar una estrategia que optimiza la aceleración del compostaje, potencializando tanto los componentes bióticos como abióticos. La combinación de estos esfuerzos ha permitido afinar las condiciones para evaluar el fin de vida de los bioplásticos compostables, facilitando la transición hacia una economía circular en este sector.
