En un contexto global donde la emergencia climática y la sobreexplotación de recursos naturales exigen respuestas inmediatas, Casa Tarradellas destaca como referente en sostenibilidad en la industria agroalimentaria española. La compañía, asentada en Gurb (Osona, Barcelona), genera el 25% de la energía eléctrica que consume a partir de fuentes renovables propias, en línea con su compromiso firme hacia la producción sostenible y la reducción de su huella ambiental.
Red fotovoltaica de gran escala y eficiencia energética
Con una red que supera los 200.000 m² de paneles solares distribuidos en un radio de menos de 20 kilómetros, Casa Tarradellas ha desarrollado un sistema energético innovador y eficiente. El Plan Energía Verde, lanzado en 2004, ha sido pionero en el sector agroalimentario al implementar instalaciones fotovoltaicas ubicadas en los puntos de consumo, optimizando el autoconsumo y reduciendo la dependencia de fuentes convencionales. Gracias a esta infraestructura, la empresa cubre más del 25% de su consumo eléctrico con energía solar autogenerada, reforzando su apuesta por la transición energética hacia modelos bajos en carbono.
Sostenibilidad 360º: economía circular y trazabilidad local
La apuesta de Casa Tarradellas por la sostenibilidad va más allá de la energía renovable. El modelo 360º de la compañía combina economía circular, eficiencia en el uso de recursos y una rigurosa trazabilidad local. La empresa trabaja estrechamente con agricultores de proximidad para garantizar el cultivo sostenible del trigo, base de sus productos estrella como las pizzas.
La inversión en dos molinos propios —el segundo inaugurado en 2025— permite procesar hasta 30 toneladas de trigo por hora, con reducciones significativas en el consumo energético: un 10% menos en la molienda y un 15% en el tamizado. Este control total de la cadena productiva asegura calidad, sostenibilidad y menor impacto ambiental.
Innovación tecnológica en gestión hídrica
En materia de uso eficiente del agua, Casa Tarradellas ha implementado soluciones tecnológicas que han logrado reducir un 14,5% el consumo desde 2019. La planta de Olost lidera este cambio con un sistema de recuperación del agua evaporada durante el proceso de curado del Espetec, que ya se replica en otros centros productivos. Este enfoque innovador responde a la creciente importancia de la gestión sostenible del agua en la industria alimentaria, fundamental para la conservación ambiental.
Reciclaje y economía circular en el packaging
Desde 2012, la empresa opera una planta propia de reciclaje de PET, en la que reutiliza los recortes plásticos generados durante el envasado para fabricar nuevas láminas de plástico destinadas a nuevos envases. Esta práctica reduce residuos plásticos, minimiza la demanda de materiales vírgenes y cierra el ciclo de la economía circular, alineándose con los principios de sostenibilidad y responsabilidad ambiental.
Reconocimientos y compromisos ambientales
El compromiso medioambiental de Casa Tarradellas ha sido reconocido con la estrella Lean & Green, otorgada por la Asociación AECOC en noviembre de 2024. Esta certificación refleja la reducción del 20% de la huella logística en tres años, en cumplimiento con los objetivos de neutralidad climática establecidos en la Cumbre del Clima de París (COP21) para 2050.
La empresa ha destinado en el último ejercicio más de 40 millones de euros a proyectos de innovación, automatización y sostenibilidad, acelerando la transformación hacia un modelo productivo eficiente, respetuoso con el entorno y socialmente responsable.
Visión hacia un futuro sostenible
“Nuestros objetivos medioambientales están alineados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas. Combinamos tradición, innovación y compromiso ambiental para construir un futuro sostenible. Estamos convencidos de que el trabajo responsable en cada etapa de la producción genera beneficios para toda la sociedad”, explica Miquelina Saborit, directora de comunicación de Casa Tarradellas.
Casa Tarradellas continúa así avanzando en la consolidación de un modelo de producción agroalimentaria que no solo prioriza la calidad y la innovación, sino también la protección del planeta y el bienestar social, un ejemplo para el sector y para la industria española en general.

