El proyecto STEROPE, coordinado por Helleniq Energy y con participación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), construye tres plantas piloto en la refinería de Eleusis, en Grecia, para transformar emisiones industriales de CO2 en e-metanol y combustible sostenible de aviación (SAF). La iniciativa, dotada con 7 millones de euros, busca demostrar a escala industrial que el CO2 capturado en una refinería puede convertirse en combustibles sintéticos de bajas emisiones mediante procesos de catálisis e hidrógeno verde.
Una cadena industrial integrada en una refinería real
El diseño del proyecto es su principal argumento: no es un experimento de laboratorio, sino una cadena de producción completa instalada en un entorno industrial real. El CSIC ha completado ya la instalación de una de las tres plantas piloto, encargada de transformar CO2 en e-metanol mediante procesos termocatalíticos. La Universidad de Génova desarrolla los sistemas de captura y purificación de carbono, y la Universidad de Gante trabaja en la conversión del e-metanol en combustible para aviación. Las tres instalaciones operarán de forma conjunta dentro de la refinería griega para completar todo el ciclo productivo.
La tecnología combina CO2 capturado con hidrógeno renovable para sintetizar combustibles líquidos sostenibles por la vía conocida como power-to-liquid. El e-metanol resultante puede utilizarse directamente en el transporte marítimo o convertirse en queroseno sintético compatible con los motores de aviación existentes, lo que elimina la necesidad de renovar la flota para adoptar estos combustibles.
Por qué aviación y navegación
Ambos sectores figuran entre los más difíciles de descarbonizar a escala global: la electrificación directa no es viable en el corto y medio plazo por las limitaciones de densidad energética de las baterías actuales. La Comisión Europea proyecta que en torno al 70% del combustible utilizado por la aviación en 2050 provenga de fuentes renovables o sintéticas, lo que convierte al SAF en uno de los ejes centrales de la política climática europea para el transporte.
Silvia Morales, investigadora del Instituto de Catálisis y Petroleoquímica del CSIC y responsable del proyecto en España, explicó que STEROPE busca validar en condiciones reales un modelo industrial alineado con esos objetivos climáticos europeos.
Implicaciones industriales más allá del proyecto
Si los resultados de las plantas piloto son positivos, el modelo desarrollado en Eleusis podría escalar hacia instalaciones industriales de mayor tamaño y replicarse en otras refinerías europeas con emisiones de CO2 susceptibles de ser capturadas y valorizadas. El proyecto conecta tres cadenas industriales en plena expansión: hidrógeno verde, captura y utilización de carbono, y combustibles sintéticos, sectores que concentran una parte creciente de la inversión en transición energética en Europa.
Para el CSIC, STEROPE consolida su posición en la investigación aplicada en catálisis industrial, un ámbito donde la transferencia de resultados a escala real es el principal reto pendiente de muchos proyectos de investigación en energía.
