El tramo de la A-23 entre Romanos (Zaragoza) y Ferreruela (Teruel) estrena firme con una inversión de 2,14 millones de euros financiada con fondos NextGenerationEU. La actuación forma parte del Programa de Firmes Sostenibles EFAPAVES, que aplica economía circular a la rehabilitación de carreteras mediante la reutilización del asfalto recuperado y la reducción de temperaturas en los procesos de fabricación.
Qué se ha hecho y cómo
Los trabajos en el tramo entre los kilómetros 202,62 y 209 de la A-23 han consistido en el fresado y la reposición del firme en las zonas más deterioradas, seguidos de la extensión de una nueva capa de rodadura en toda la superficie de calzada y arcenes. El objetivo es reforzar la durabilidad y la homogeneidad del tramo, que discurre entre la provincia de Zaragoza y el límite provincial con Teruel.
La inversión total asciende a 2,14 millones de euros con IVA incluido, financiados con cargo al Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR).
EFAPAVES: economía circular aplicada a la red viaria
El elemento diferencial de esta actuación no está en el fresado y la extensión del firme —operaciones habituales en el mantenimiento de carreteras—, sino en los materiales y los procesos utilizados. El Programa de Firmes Sostenibles EFAPAVES, impulsado por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, aplica tres principios de economía circular a la rehabilitación de la red viaria: reutilización del asfalto recuperado en el fresado, reducción de las temperaturas en la fabricación de las mezclas bituminosas para mejorar la eficiencia energética, y minimización del transporte de materiales mediante técnicas de reutilización en obra o en entornos próximos.
El resultado es una actuación que reduce la huella de carbono respecto a la rehabilitación convencional, aunque el material no especifica los porcentajes concretos de reducción de emisiones o de material reciclado incorporado en este tramo.
114 kilómetros en siete comunidades autónomas
La actuación en la A-23 forma parte de la primera fase del programa, que contempla la rehabilitación de 114 kilómetros de carretera en siete comunidades autónomas: Castilla y León, Murcia, Galicia, Principado de Asturias, La Rioja, Aragón y Cantabria. Es una de las primeras iniciativas del ministerio que aplica de forma sistemática criterios de sostenibilidad y economía circular a la conservación de la red de carreteras del Estado.
