TERA nació en el año 2022 con un fuerte compromiso con la sostenibilidad y la economía circular. La empresa trabaja para alargar la vida útil de las baterías y dar solución a la problemática de la retirada de estos residuos peligrosos de talleres o desguaces. Esto lo hacen analizando los materiales de cada batería de ion de litio y encargándose de la separación de sus componentes. Así pues, la compañía alicantina se dedica, principalmente, a la recuperación, reparación, reutilización y reciclaje de segunda vida de baterías de vehículos eléctricos con el objetivo de crear valor en el ámbito de la economía circular, generando un nuevo aprovechamiento de componentes esenciales en la industria automovilística.
En este sentido, el buen trabajo de TERA ha sido reconocido recientemente por la Conselleria de Innovación, Industria, Comercio y Turismo de la Generalitat Valenciana, y es que, en octubre de este año se hacía público la selección de la empresa como proyecto industrial estratégico. Gracias a ello, TERA va a recibir apoyo para el desarrollo de la planta piloto de desensamblado y caracterización de baterías de vehículo eléctrico, diseñada tanto para el almacenamiento, desmantelamiento, valoración y aprovechamiento de módulos; como para la fabricación de baterías externas (second life) de almacenamiento energético. Estas baterías creadas con materiales reutilizables se emplearán en otros sectores diferentes al automovilístico.
Por otro lado, en la planta también se lleva cabo el reciclaje de baterías en su fin de vida. Aquellos materiales que ya no se puedan aprovechar, son retirados y enviados a centros de destrucción de material químico, férrico y plástico.
Retos de la movilidad eléctrica
TERA es una empresa pionera en dar respuesta a los grandes retos medioambientales derivados del crecimiento de la movilidad eléctrica. Para ello, ha sido fundamental nutrirse de un equipo de expertos altamente cualificados que puedan diagnosticar y reparar las baterías y poder garantizar así un rendimiento óptimo. De manera paralela, la empresa también destina importantes recursos al desarrollo de nuevas tecnologías relacionadas con el almacenamiento energético para ofrecer soluciones actualizadas y eficientes.
Además de la planta piloto de desensamblado y caracterización de baterías de vehículo eléctrico, TERA también cuenta con el Centro Tecnológico de Reparación de baterías de coche eléctrico multimarca, donde realizan el análisis y diagnóstico previo de la batería para su posterior reparación. El centro emite certificaciones del estado de la batería para empresas que comercialicen el producto.
TERA permite el control del ciclo de vida de la batería
De este modo, TERA permite la correcta trazabilidad y control del ciclo de vida de la batería desde su reutilización hasta su reciclado. Con ello, contribuyen también al cumplimiento del nuevo reglamento europeo relativo a las pilas, baterías y sus residuos.
La recuperación, reutilización y reciclaje de baterías es clave en el camino hacia la transición ecológica. En primer lugar, porque reduce la dependencia de recursos naturales y minimiza la cantidad de desechos que terminan en vertederos. En segundo lugar, evita que estos materiales puedan filtrarse al medioambiente, causando daños a la tierra y el agua. Finalmente, fomenta la economía circular ya que permite reintroducir materiales valiosos como el litio, el níquel, el aluminio y otros metales en la cadena de suministro, reduciendo la necesidad de fabricar nuevos metales desde cero. Además, gracias a la reutilización y reparación de las baterías se optimiza el valor residual de los vehículos eléctricos, contribuyendo a la sostenibilidad financiera.
Tanto la reutilización como el reciclaje son fundamentales para mitigar el impacto medioambiental y maximizar la eficiencia en el uso de recursos en ciclo de vida de las baterías eléctricas.
