El ecosistema de la innovación energética vive un nuevo impulso con el lanzamiento de la segunda edición del programa de aceleración de ERIA, la iniciativa de corporate venturing del grupo Estabanell, que apuesta por las startups como motor de cambio hacia un modelo energético más eficiente, digital y sostenible. Cuatro jóvenes compañías han sido seleccionadas para participar en esta convocatoria: Wattium, eRoots, Clevergy y 4BlueTech, todas ellas con propuestas tecnológicas punteras que abordan los retos actuales de generación, distribución y comercialización de energía.
La iniciativa busca identificar, acompañar y validar soluciones innovadoras con potencial para escalar e integrarse en el mercado energético real. Con una duración de seis meses, el programa ofrece un modelo equity-free, mentoría personalizada, formación especializada, acceso a financiación no dilutiva de hasta 10.000 euros y la posibilidad de realizar pruebas piloto dentro de la infraestructura operativa de Estabanell.
Aceleración energética: innovación con impacto real
El programa, desarrollado en colaboración con ÁticcoLab, ha comenzado con un bootcamp de dos días en las instalaciones de Áticco MED. Durante este encuentro, las startups han participado en sesiones formativas y espacios de networking, con foco en estrategia, marketing, ventas, modelo de negocio y escalabilidad. La metodología combina el acompañamiento empresarial con el apoyo técnico especializado, gracias a un equipo de mentores de alto nivel provenientes tanto de Estabanell como del ecosistema de ÁticcoLab.
“Estamos muy satisfechos con la acogida de esta segunda edición, que ha recibido más de 70 candidaturas de startups del sector energético. Esto demuestra no solo el interés creciente por la aceleración energética, sino también la vitalidad de un sector clave para avanzar en la transición hacia una economía baja en carbono”, explica Josep Solé, director de ERIA.
Cuatro startups energéticas, cuatro retos estratégicos
Las startups participantes han sido seleccionadas para dar respuesta a cuatro retos estratégicos definidos por ERIA, alineados con las principales tendencias del sector energético: digitalización de redes, generación renovable 24/7, eficiencia para consumidores finales y descarbonización industrial.
1. Generación renovable continua: Wattium
La startup Wattium lidera la innovación en almacenamiento energético sostenible. Sus baterías, desarrolladas con nanomateriales orgánicos y libres de litio o tierras raras, se cargan en cinco minutos, tienen una vida útil 20 veces mayor y un coste cinco veces menor que las convencionales. La tecnología, con tres patentes registradas, está en fase de industrialización y cuenta con el respaldo del Institut Català de Nanociència i Nanotecnologia (ICN2). Wattium busca captar 6 millones de euros en una ronda abierta hasta octubre de 2025.
2. Digitalización de redes con inteligencia artificial: eRoots
Spin-off del grupo CITCEA de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC), eRoots propone soluciones de software para optimizar la operación inteligente de redes eléctricas. Sus herramientas, como GridCal y eRoots Map, permiten automatizar flujos de trabajo, mejorar el análisis de redes complejas y adaptarse a la variabilidad de la generación renovable. Con presencia en cuatro continentes y más de un millón de descargas, eRoots ya ha captado más de 1,5 millones de euros en financiación pública.
3. Energy-as-a-Service para el consumidor: Clevergy
Clevergy apuesta por un modelo energético flexible y digitalizado para el consumidor final. Su plataforma permite a comercializadoras, instaladoras y asesores energéticos mejorar la gestión de clientes, integrar servicios sin necesidad de hardware adicional y ofrecer soluciones de autoconsumo, analítica y eficiencia energética. Clevergy colabora con las principales comercializadoras del país y está respaldada por fondos de impacto como Zubi, Earth y Finaves.
4. Descarbonización industrial mediante biotecnología: 4BlueTech
La startup 4BlueTech desarrolla un sistema modular y portátil de captura de CO₂ y NOx mediante microalgas y bacterias, con certificación en tiempo real y generación de créditos de carbono tokenizados. Su solución se dirige a empresas industriales que buscan reducir su huella de carbono, y ya colabora con actores como el CSIC, Microsoft y el Puerto de Barcelona. Además, lidera un proyecto europeo de conversión de CO₂ en biocombustibles como eSAF y prevé abrir una ronda de financiación de 2,5 millones de euros en el cuarto trimestre de 2025.
Más allá de la aceleración: un modelo integral de innovación energética
ERIA no se limita al acompañamiento temporal de startups, sino que apuesta por la creación de un verdadero ecosistema de innovación energética. Además del programa de aceleración, cuenta con un programa de venture client para facilitar pruebas de concepto con startups tecnológicas, y un programa de intraemprendimiento para fomentar la innovación desde dentro del propio Grupo Estabanell.
En una segunda fase, la entidad contempla lanzar un programa de venture building para crear startups desde cero, así como explorar opciones de inversión directa o a través de fondos de venture capital. Esta estrategia integral posiciona a ERIA como uno de los agentes clave de la innovación abierta en el sector energético nacional.
Casos de éxito: la primera edición sigue generando resultados
Los buenos resultados de la primera edición del programa en 2024 refuerzan el valor del modelo. Startups como Atom H2, Zenit o Clever Solar Devices continúan colaborando activamente con Estabanell. Entre los avances más destacados: Atom H2 ha conectado por segunda vez su dispositivo de almacenamiento de hidrógeno verde a la red, mientras Zenit trabaja en una plataforma para comunidades energéticas que será validada en entorno real.
Con esta segunda edición, ERIA consolida su compromiso con la transformación del modelo energético a través de la innovación, la colaboración y el emprendimiento tecnológico. En un contexto donde la sostenibilidad ya no es una opción, sino una urgencia, estas startups representan el camino hacia una energía más limpia, eficiente e inclusiva.

