European Recycling Platform España (ERP España) y el Ayuntamiento de Valladolid han suscrito un convenio para la recolección y tratamiento de residuos de pilas portátiles, con el propósito de ampliar la red de puntos de recolección en el municipio.
Este acuerdo, con una duración de cuatro años, tiene como objetivo gestionar la recolección y tratamiento de los residuos de pilas portátiles en todo el municipio de Valladolid. Estos residuos, que incluyen pilas de botón, pilas convencionales y acumuladores portátiles de menos de un kilogramo, son comunes en los hogares y pueden ser altamente perjudiciales para el medio ambiente si no se reciclan adecuadamente al final de su vida útil.
El convenio fue firmado por el Concejal Delegado General del Área de Salud Pública y Seguridad Ciudadana del Ayuntamiento de Valladolid, Dionisio Alberto Cuadrado Toquero, y por la directora de ERP España, Laura Alonso Abajo.
Actualmente, el municipio cuenta con una red de recolección de residuos de pilas y baterías usadas, gestionada por el ayuntamiento. Con este convenio, ERP ampliará esta red mediante acuerdos con otras entidades, principalmente del ámbito de la distribución.
En virtud de este acuerdo, ERP se encargará de facilitar la recolección de los residuos depositados en los contenedores, así como su transporte y gestión adecuados, conforme a la normativa vigente y mediante gestores autorizados. Esto garantiza la trazabilidad del flujo de los residuos desde su recolección hasta las instalaciones de reciclaje.
Tratamientos de residuos de pilas
Por su parte, el ayuntamiento se compromete a cumplir con sus obligaciones en materia de seguridad en las instalaciones de recolección, proporcionar acceso a las mismas y realizar solicitudes de recolección según sea necesario.
Además, las entidades locales pueden colaborar con los sistemas colectivos de responsabilidad ampliada del productor (SCRAP) para la gestión de la recolección selectiva de pilas y acumuladores de hogares. Los productores tienen la obligación legal de asumir los costos de gestión, incluida la recolección desde las instalaciones de almacenamiento temporal establecidas por las entidades locales o los distribuidores. Esta obligación puede cumplirse de forma individual o colectiva a través de un SCRAP como ERP, entidades sin ánimo de lucro constituidas por fabricantes e importadores con el fin de garantizar una correcta gestión de estos residuos.
