
Eva Díaz, Euthenia Community General Manager
El ODS-5, la igualdad de la mujer en todos los ámbitos de la sociedad, es un asunto prioritario de justicia social. Pero también tiene un impacto económico que no debemos obviar. Alcanzar la igualdad podría suponer un incremento de 26 trillones de USD en 2025, el 30 % del GDP mundial, según un informe de McKinsey.
Por ello una de las herramientas más importantes para alcanzar la igualdad es la potenciación de la mujer en los puestos ejecutivos de las organizaciones con su consiguiente impacto económico.
Conseguirlo es un factor de arrastre clave en el desarrollo de la igualdad. No sólo por su impacto en las economías de los países, sino porque estas mujeres ejecutivas ejercen un doble papel.
Como referentes tanto para las niñas y las nuevas generaciones de profesionales y como referentes para desmontar sesgos y creencias sociales que son los principales factores limitantes para alcanzar la igualdad de género.
Y como líderes del cambio social; desde sus posiciones de relevancia pueden y deben convertirse en la voz de la igualdad y las impulsoras del cambio social que tan necesario es.
En muchas ocasiones observamos como el movimiento feminista se muestra centrado en la problemática de cada país pero lejano a las realidades de otras culturas y sociedades sin ir más allá de meras declaraciones bien intencionadas pero carente de hechos concretos.
Estoy firmemente convencida que las sociedades más avanzadas en los derechos de la mujer tenemos el deber moral de buscar, y encontrar, vías para cooperar con aquellas mujeres en sociedades donde, por diversas razones, ese derecho no se encuentra en el mismo nivel. Y lo tenemos porque en un mundo globalizado, donde la tecnología nos permite llegar con nuestra voz y nuestras acciones a cualquier punto del mundo no tenemos ninguna excusa para no hacerlo.
Trabajando continuamente por el ODS 5
Y lo tenemos porque en un mundo globalizado, donde la tecnología nos permite llegar con nuestra voz y nuestras acciones a cualquier punto del mundo no tenemos ninguna excusa para no hacerlo. Y porque estar en contacto, como he tenido la inmensa fortuna de estar, con mujeres de países que están luchando por derechos que nosotras en la sociedad occidental tenemos garantizados nos recuerda donde estuvimos no hace mucho.
Con ambas convicciones en mente, alcanzar posiciones de liderazgo y la cooperación, fundamos a finales de 2022 Euthenia Community con el apoyo y el patrocinio de la Fundación Friedrich Naumann en Madrid.
Euthenia Community somos una red de mujeres ejecutivas senior, comprometidas a trabajar juntas para desarrollar un hub de colaboración a través del cual traspasar toda nuestra experiencia y conocimiento acumulado en carreras profesionales de éxito, a las nuevas generaciones de mujeres ejecutivas de los países del mediterráneo.
En Euthenia Community identificamos el talento top femenino de los países MENA y proporcionamos formación avanzada tanto en habilidades soft clave para ser ejecutivas (empoderamiento, liderazgo femenino, marca personal) y habilidades hard necesarias para conducir sus empresas (tecnología aplicada a los negocios, sostenibilidad, innovación y emprendimiento).
Las ejecutivas de la red nos implicamos con su desarrollo personal y profesional a través de un acompañamiento permanente en su camino aportándolas todo lo que nosotras hemos aprendido.
Y lo hacemos en colaboración con grandes empresas privadas comprometidas con el talento femenino y con intereses de negocio en los países del mediterráneo.Y lo hacemos en colaboración con los organismos públicos y educativos de los países MENA que, alineados con nuestros objetivos, nos ayudan a identificar y potenciar ese talento femenino tan importante para el futuro.
Y las diversas promociones de “jóvenes Euthenia” de todos los países se integrarán en la red de ejecutivas Euthenia. Una red plurinacional de mujeres líderes que traspasará las meras fronteras físicas y, estamos seguras, en un corto plazo se convertirán en las referentes del futuro y juntas en la fuerza que cambie nuestras sociedades y contribuya a que el ODS-5 sea una realidad, al menos en nuestro ámbito geográfico del mediterráneo.
