Expo Foodtech 2026 cerró en Bilbao con 7.124 profesionales y 261 expositores y dejó un diagnóstico compartido por los CEO del sector: la industria alimentaria necesita una transformación profunda que combine sostenibilidad, tecnología y agilidad organizativa. El CEO de Nestlé Iberia lo formuló sin ambages: “Debemos aceptar que el sistema alimentario actual no es sostenible a nivel global”.
Un diagnóstico incómodo desde la cúpula del sector
El Food 4 Future World Summit, congreso paralelo a la feria que reunió a 329 directivos internacionales, fue el espacio donde los líderes del sector pusieron nombre al problema de fondo. Jordi Llach, CEO de Nestlé Iberia, fue el más directo: “La transformación se acelera y será más efímera que en el pasado. Debemos aceptar que el sistema alimentario actual no es sostenible a nivel global y actuar con datos y tecnología como herramientas clave”.
Susana Entero, general manager de Kellanova, situó la sostenibilidad junto a la escucha al consumidor como ejes de la transformación: “Queremos mejorar la vida de los consumidores y cuidar al planeta. Esto significa escuchar al consumidor y anticiparnos a sus necesidades”. Antonella Sottero, general manager de Ferrero, añadió que “los consumidores demandan transparencia, sostenibilidad y conveniencia” y que la respuesta exige agilidad, simplificación de procesos e innovación continua.
El consenso en sala fue que la sostenibilidad ha dejado de ser un atributo diferencial para convertirse en una condición de competitividad. La presión llega desde el consumidor, desde los reguladores europeos y desde la propia cadena de suministro.
Inteligencia artificial: herramienta, no sustituto
La inteligencia artificial centró buena parte del debate sobre cómo acelerar la transformación sin perder el control de las decisiones estratégicas. Llach destacó la necesidad de “medir en tiempo real lo que hacemos”, mientras Entero describió aplicaciones concretas en planificación de demanda, marketing y activación comercial: “La IA nos ayuda a perfilar las decisiones, pero nunca a sustituirlas”.
Cristóbal Valdés, CEO de Deoleo, subrayó la dimensión cultural del cambio: “Dar espacio a los equipos para que descubran sin miedo todo lo que se puede hacer con la IA y apoyar su formación”. Jorge Escudero, CEO de Grupo Nueva Pescanova, fue más pragmático: “Vemos la IA como algo compatible, pero no sustituible. Nos ayuda a crecer, a ser más eficientes y a mejorar constantemente”.
El tono compartido fue de adopción activa pero con cautela: la tecnología como acelerador de decisiones humanas, no como reemplazo de la estrategia.
Demografía y hábitos: dos presiones simultáneas
Marta González-Mesones, general manager de Unilever España, describió la velocidad del cambio en los hábitos de consumo: “Hemos pasado de cambios de tendencia cada cinco años a cambios prácticamente en tiempo real”. La respuesta de Unilever pasa por la formación de equipos y la flexibilidad en recetas para adaptarse tanto a cambios geopolíticos como a nuevas demandas del consumidor.
El envejecimiento de la población emergió como vector de innovación. François Lacombe, general manager de Danone, identificó la alimentación preventiva, la microbiota y el bienestar integral como ejes de valor real para el consumidor del futuro. Óscar Vicente, CEO de Angulas Aguinaga, apuntó a la vuelta a la proteína del mar como respuesta a esas tendencias demográficas, con la necesidad de replantear formatos que combinen salud, accesibilidad y conveniencia.
Bilbao como polo foodtech europeo
Expo Foodtech 2026 reunió a 261 empresas expositoras durante dos días en Bilbao, con un impacto económico estimado en más de 20 millones de euros para la ciudad. La feria recibió una delegación italiana para conocer el ecosistema agroalimentario vasco, que combina una industria consolidada con una actividad creciente en innovación agrifoodtech. El evento consolida a Bilbao como referente europeo en tecnología alimentaria, un posicionamiento que la ciudad lleva años construyendo a través de su ecosistema de innovación industrial.
