La Asociación Española de Fabricantes de Estufas, Chimeneas y Cocinas de Combustibles Sólidos (AEFECC) ha expresado su firme oposición a la iniciativa de la Comisión Europea de unificar el etiquetado energético de los equipos de calefacción, como estufas y chimeneas de leña y pellets. Según esta propuesta, estos dispositivos se ubicarían en categorías inferiores de eficiencia energética (D y más abajo), lo que, según AEFECC, pondría en peligro la competitividad y viabilidad de estos sistemas, que son una alternativa renovable y económica para muchos hogares.
Impacto negativo en la competitividad de la industria
Los fabricantes de biomasa aseguran que la leña y los pellets son fuentes de energía neutras en carbono, eficientes y accesibles, lo que las convierte en una solución clave para la transición energética y la lucha contra la pobreza energética en Europa. Sin embargo, advierten que el nuevo etiquetado podría perjudicar tanto a los consumidores como a la industria, al equiparar tecnologías con diferentes características y cálculos de eficiencia. AEFECC subraya que la eficiencia de las estufas y chimeneas de biomasa no debe compararse con la de otros sistemas, como las bombas de calor, debido a las diferencias en los métodos de medición. Además, la asociación destaca que la leña es una fuente 100% neutra en CO2, mientras que la electricidad, a pesar de su crecimiento en energías renovables, aún depende de combustibles fósiles.
Propuestas alternativas para mejorar la eficiencia y reducir emisiones
En respuesta a la propuesta, AEFECC sugiere medidas como la prohibición de chimeneas abiertas y las quemas no controladas, responsables del 90% de las emisiones de partículas de biomasa. La asociación también propone un plan de renovación de equipos antiguos y nuevas normativas de ecodiseño que reducirían las emisiones de CO2 en más de un 25%. Además, destaca que, en países como Portugal, Italia y Francia, los incentivos fiscales y ayudas para la compra de equipos de biomasa eficientes serían inviables si los aparatos se clasificaran en categorías bajas de eficiencia.
Por último, AEFECC insta a la Comisión Europea a reconsiderar su propuesta, ya que considera que una clasificación arbitraria de los equipos de calefacción de biomasa podría tener efectos negativos en la industria y en la capacidad de los consumidores para acceder a soluciones energéticas más sostenibles y económicas.

