Según un informe de la consultora DNV, la demanda energética del sector del transporte en España experimentará una reducción significativa hacia 2050, pasando de los 1.700 PJ/año en 2023 a aproximadamente 900 PJ/año. Esta disminución se logrará principalmente gracias a la electrificación del transporte por carretera y un crecimiento económico moderado que impulsará el uso de vehículos aéreos, terrestres y marítimos.
Electricidad reemplaza al petróleo en el transporte por carretera
Una de las previsiones más destacadas del informe es el cambio en la matriz energética del transporte por carretera, donde se prevé que la electricidad represente el 40% del consumo energético, desplazando al petróleo, que hoy cubre la mayor parte de la demanda. Actualmente, el 94% de la energía utilizada en el transporte por carretera proviene de combustibles fósiles, pero la electrificación hará que para 2050 el 62% de la demanda energética se cubra con electricidad.
El biocombustible en el transporte aéreo y marítimo: clave para la descarbonización
El transporte aéreo y marítimo también se adaptará a nuevas fuentes energéticas. DNV estima que en 2050, ambos sectores concentrarán el 90% del consumo de biocombustibles del sector global de transporte español. Los biocombustibles avanzados y los combustibles renovables de origen no biológico (RFNBO) se perfilan como elementos cruciales en la estrategia de descarbonización de estos sectores, con un crecimiento en su adopción a partir de la década de 2030.
El transporte ferroviario: mejora en la eficiencia y menor dependencia del petróleo
Aunque la demanda energética del transporte ferroviario se mantendrá estable hasta 2050, la electrificación y las mejoras en la eficiencia permitirán una ligera reducción de la energía consumida. Se estima que la proporción de petróleo en el transporte ferroviario disminuirá significativamente, pasando del 15% en 2023 a niveles insignificantes en 2050.
Colaboración necesaria para lograr una transición energética exitosa
La transición energética del sector transporte es un desafío complejo. Sin embargo, DNV destaca que la colaboración entre actores públicos y privados será esencial para garantizar una transición eficiente y sostenible. La adopción masiva de vehículos eléctricos y la ampliación de la infraestructura de recarga serán factores clave en el éxito de este proceso.
El informe de DNV anticipa un futuro energético en el sector del transporte en España mucho más sostenible, con una creciente electrificación en el transporte por carretera, el uso de biocombustibles en los sectores aéreo y marítimo, y una mayor eficiencia en el sistema ferroviario. Para lograr estos objetivos, será crucial una estrecha colaboración entre todos los actores involucrados en la transición energética.

