La economía ambiental de la Unión Europea continúa consolidándose como un motor de empleo sostenido. Según los datos de Eurostat, en 2023 se alcanzaron 5,8 millones de empleos equivalentes a tiempo completo vinculados a actividades ambientales, con un crecimiento medio del 6% anual desde 2014.
Aunque sectores como la construcción o las energías renovables mantienen un papel relevante, destacan especialmente las actividades relacionadas con la gestión del agua y los residuos, claves en la transición hacia una economía más sostenible.
Residuos: el principal motor del empleo ambiental
La gestión de residuos se consolidó en 2023 como el principal ámbito de empleo ambiental en la UE, con cerca de 900.000 trabajadores equivalentes a tiempo completo, lo que representa aproximadamente el 16% del total del sector.
Desde 2014, este ámbito ha crecido un 30%, impulsado por el avance de la economía circular, el reciclaje y la valorización de materiales, reforzando su papel estratégico dentro de las políticas europeas de sostenibilidad.
El agua gana peso en la economía verde
Las actividades relacionadas con el agua también han mostrado una evolución significativa. La gestión de aguas residuales creció un 38% entre 2014 y 2023, alcanzando alrededor de 500.000 empleos equivalentes a tiempo completo.
Por su parte, la protección de suelos y recursos hídricos registró un incremento del 60% en el mismo periodo, situándose entre los segmentos de mayor crecimiento dentro de la economía ambiental.
En conjunto, las actividades vinculadas al abastecimiento de agua, saneamiento, gestión de residuos y descontaminación superan ya los 1,2 millones de empleos en la Unión Europea.
La gestión de residuos, el tratamiento del agua y la protección de los recursos naturales se consolidan así como pilares esenciales de un modelo económico más sostenible, eficiente y orientado a la resiliencia ambiental.
