La entrada en vigor de la Ley de Prevención de Pérdidas y Desperdicio Alimentario, en abril de este año, ha supuesto un cambio significativo en la dinámica de bares y restaurantes españoles. La normativa obliga a los establecimientos a ofrecer a sus clientes la posibilidad de llevarse los restos de comida sin coste adicional, utilizando envases reutilizables o reciclables, transformando lo que antes era una práctica opcional en un derecho del consumidor y un deber del negocio.
Este cambio ha acelerado la adopción del conocido ‘táper con los restos’, consolidando su uso como práctica estándar en la hostelería y promoviendo el crecimiento del packaging sostenible, reforzando el compromiso de los restaurantes con el medio ambiente y la economía circular.
El auge de los envases sostenibles en la hostelería
La distribuidora de envases desechables Envapro ha registrado un aumento significativo en la demanda de envases ecológicos para ‘take away’, capaces de contener platos calientes o fríos, sólidos o líquidos, así como entrantes, postres o combinados.
“Estamos observando un aumento notable en pedidos de envases de cartón y papel reciclable, que destacan por su ligereza, resistencia y versatilidad. Además, ocupan poco espacio en cocina, algo fundamental para la operativa diaria de los restaurantes”, explica Diana Menoyo, directora comercial de Envapro.
Tarrinas, cajas de catering y otros envases fabricados en cartón se consolidan como la opción preferida por su funcionalidad, sostenibilidad y facilidad de reciclaje, reflejando un cambio profundo en la mentalidad de los negocios hosteleros hacia un modelo más responsable y sostenible.
Materiales sostenibles y reducción del desperdicio alimentario
Los resultados del estudio conjunto de Envapro y FACYRE, con más de 10.000 establecimientos encuestados, confirman esta tendencia: el 51,7 % de los negocios ya ha sustituido sus envases tradicionales por alternativas más sostenibles, y el 40 % reconoce que sus clientes valoran activamente el uso de materiales ecológicos.
El cartón y el papel lideran el sector con un 57,5 %, seguidos de la caña de azúcar (18,4 %), el plástico convencional (11,7 %) y el aluminio (10,1 %). Esta transición hacia envases sostenibles y ecológicos avanza pese a barreras como costes más altos o falta de información sobre reciclaje.
Además, según el Informe anual sobre desperdicio alimentario 2024, publicado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, la hostelería española ha reducido en un 8,8 % la comida desperdiciada, alcanzando 28,03 millones de kilos o litros al año, la cifra más baja registrada hasta la fecha.
La obligatoriedad del ‘táper’ no solo ayuda a minimizar el desperdicio de alimentos, sino que fortalece la imagen de los restaurantes como negocios responsables y sostenibles, capaces de satisfacer a consumidores conscientes y de contribuir a la economía circular y la protección del medio ambiente.
El packaging sostenible se perfila como una herramienta estratégica: permite optimizar recursos, mejorar la experiencia del cliente y posicionar a los establecimientos como referentes en responsabilidad ambiental e innovación gastronómica.

