Desde el 1 de junio, la Unión Europea dispone de una normativa que establece por primera vez una referencia metodológica única para calcular las emisiones de gases de efecto invernadero en todos los modos de transporte: carretera, ferrocarril, vía marítima y aéreo. La plena integración del sistema en la operativa de empresas, operadores logísticos y administraciones públicas está prevista para finales de 2030.
El problema que resuelve: datos incomparables
Hasta la entrada en vigor de esta normativa, las empresas de transporte y logística podían utilizar metodologías de cálculo distintas para reportar sus emisiones. El resultado era una dispersión de datos que dificultaba tanto la comparación entre operadores como la evaluación precisa del impacto ambiental de cada servicio. Para los cargadores y clientes corporativos que necesitan calcular la huella de carbono de su cadena de suministro, esa heterogeneidad era un obstáculo real a la hora de comparar ofertas o tomar decisiones basadas en criterios ambientales.
La nueva normativa establece una referencia metodológica común obligatoria para todas las empresas y operadores que informen sobre sus emisiones, con independencia del modo de transporte utilizado. La Comisión Europea defiende que la homogeneización reforzará la credibilidad de la información ambiental del sector y permitirá comparaciones más fiables entre alternativas de transporte.
Qué cambia para empresas y clientes
Las empresas del sector podrán evaluar con mayor precisión el impacto climático de sus operaciones y diseñar estrategias de reducción de emisiones con datos más consistentes. Los clientes corporativos y las administraciones públicas contarán con información homogénea para incorporar criterios ambientales en sus procesos de contratación. Y los responsables de política pública dispondrán de una base de datos más coherente para orientar las medidas de descarbonización del transporte.
La normativa es especialmente relevante para el sector logístico en el contexto de la CSRD, que exige a las empresas reportar emisiones de alcance 3, donde el transporte de mercancías representa una parte significativa de la huella de muchas organizaciones.
Implantación gradual hasta 2030
La entrada en vigor en junio marca el inicio de un proceso de adaptación, no la aplicación inmediata de todos los requisitos. Durante este periodo, la Comisión desarrollará las normas técnicas necesarias para garantizar una aplicación homogénea en toda la UE y pondrá a disposición de las empresas herramientas digitales de apoyo para facilitar la implementación y el cálculo de emisiones. La plena integración del sistema está prevista para finales de 2030.
El transporte es uno de los sectores con mayor peso en las emisiones de la UE y uno de los que más dificultades encuentra para descarbonizarse. Contar con una metodología de cálculo compartida no reduce las emisiones por sí sola, pero es una condición previa necesaria para que las políticas de descarbonización del sector puedan basarse en datos comparables y verificables.
