El organismo consultor de la Comisión Europea sobre finanzas sostenibles se opone a la revisión del Acto Delegado Medioambiental de la Taxonomía y propone endurecer los criterios en lugar de suavizarlos. Sus recomendaciones afectan a fabricantes de envases de plástico, industria electrónica e infraestructuras de gas y petróleo, y anticipan un debate regulatorio de alta intensidad para el otoño de 2026.
Envases: del 35% al 50% de reciclado antes de 2030
La Plataforma Europea de Finanzas Sostenibles propone elevar del 35% al 50% el contenido mínimo de material reciclado en envases para que puedan considerarse alineados con la Taxonomía antes de 2030, y elevar posteriormente algunos umbrales hasta el 85%, frente al 65% del borrador de la Comisión.
Los expertos advierten de que la redacción actual permitiría considerar sostenibles envases de un solo uso elaborados mayoritariamente con materiales vírgenes de origen fósil, con requisitos incluso inferiores a los ya vigentes en la normativa europea sobre plásticos de un solo uso. También proponen que los plásticos fabricados mediante reciclado químico o a partir de residuos biológicos demuestren emisiones inferiores a las de los plásticos vírgenes a lo largo de todo su ciclo de vida, exigencia que la Comisión había eliminado en su revisión.
Electrónica, gas y petróleo
En equipos eléctricos y electrónicos, la Plataforma considera insuficiente que los productos sean teóricamente reciclables: deben poder reciclarse en la práctica y a escala, con sistemas reales de recogida y tratamiento. En energía, solicita ampliar las exclusiones para impedir que infraestructuras de transporte de combustibles fósiles —omitidas en el borrador actual— puedan considerarse actividades sostenibles.
Para las empresas que dependen de la Taxonomía para acceder a financiación verde, el resultado de este debate determinará qué actividades podrán seguir etiquetándose como sostenibles y en qué condiciones.
