Abadía Retuerta, bodega y destino experiencial de referencia en el sector turístico de excelencia y vinícola en el corazón del valle del Duero, ha presentado en The Craft, su espacio cultural en Madrid, su Informe de Huella Social 20232025, elaborado junto a Fundación SERES a partir de la metodología Mapa SERES de Huella Social®, que permite medir y poner en valor la contribución social que genera la actividad de la compañía sobre sus empleados, proveedores, consumidores y las comunidades de su entorno.
La presentación, que ha contado con la participación de Enrique Valero, CEO de Abadía Retuerta; Fernando Lázaro, director de Sostenibilidad de Abadía Retuerta; Ana Sainz, directora general de Fundación SERES; y Alicia Feliciano, directora de desarrollo de Fundación SERES, ha permitido compartir las principales conclusiones del estudio, que recoge la evolución del impacto social de la compañía durante tres ejercicios consecutivos, con especial atención a retos como la despoblación, la atracción de talento y el relevo generacional.
Los resultados reflejan un modelo empresarial en el que el impacto social va más allá de las iniciativas solidarias y forma parte de la propia actividad de Abadía Retuerta, vinculando la generación de valor económico con el bienestar de las personas y el desarrollo del territorio. Con el 98,1 % de los contratos indefinidos y el 93% de la plantilla procedente del entorno local, Abadía Retuerta consolida su apuesta por el empleo estable y de calidad. A ello se suma su contribución al tejido empresarial de proximidad, con cerca del 38% de las compras destinadas a proveedores de Castilla y León, y su compromiso con la comunidad, reflejado en una inversión social de 197.609 euros en 2025, y en iniciativas como la Vendimia Solidaria, que ha permitido recaudar 18.595 euros para proyectos de inclusión social. Un conjunto de resultados que pone cifras a una forma de entender la actividad empresarial estrechamente vinculada al territorio y a la preservación de un legado histórico, natural y cultural de más de nueve siglos.

De izquierda a derecha: Fernando Lázaro, director de Sostenibilidad de Abadía Retuerta; Alicia Feliciano, directora de desarrollo de Fundación SERES; Ana Sainz, directora general de Fundación SERES; y Enrique Valero, CEO de Abadía Retuerta, en la presentación del Informe de Huella Social de Abadía Retuerta. Créditos: Abadía Retuerta
“En Abadía Retuerta entendemos que preservar nuestro legado implica también contribuir al futuro del territorio y de las personas que forman parte de él. Este informe nos permite dar un paso más, medir con rigor el impacto que genera nuestra actividad y conocer dónde podemos seguir mejorando. Además de conservar lo que hemos recibido, nuestro compromiso también pasa por generar oportunidades que contribuyan al desarrollo de nuestro entorno a largo plazoˮ, ha señalado Enrique Valero, CEO de Abadía Retuerta.
El empleo de calidad, una respuesta a los retos del medio rural
La generación de empleo estable y de calidad constituye uno de los pilares de la contribución social de Abadía Retuerta, que impulsa unas condiciones laborales que favorecen la estabilidad, el bienestar y el desarrollo profesional de sus empleados, al tiempo que refuerza su vinculación con el territorio y contribuye a generar oportunidades de crecimiento a largo plazo. Una forma de entender la actividad empresarial que busca contribuir a transformar los desafíos del medio rural en oportunidades de desarrollo para las personas y las comunidades que lo habitan.
En este sentido, el 93 % de la plantilla de Abadía Retuerta reside en el municipio o área de operación. A cierre de 2025, la compañía contaba con 160 profesionales, de los cuales el 98,1 % tenía un contrato indefinido y el 95,7 % trabajaba a jornada completa. En materia de formación, ese mismo año alcanzó las 37,07 horas por empleado, una cifra que multiplica por 2,8 la media española recogida por FUNDAE. A ello se suma su Excellence Internship Programme, que durante el ejercicio acogió a 20 estudiantes en prácticas remuneradas, contribuyendo a la formación de nuevas generaciones de profesionales vinculados a la vitivinicultura, la hotelería y la gastronomía, con una tasa de conversión a plantilla del 10 %.
Ana Sainz, directora general de Fundación SERES, ha señalado que “medir la huella social permite comprender qué valor generan las empresas más allá de lo económico, identificar retos y tomar mejores decisiones. Abadía Retuerta muestra cómo una empresa rural puede contribuir de forma directa a la cohesión territorial mediante empleo de calidad, formación, compra local e inversión en la comunidad. Conocer ese impacto es el primer paso; el verdadero objetivo es gestionarlo y multiplicarlo”.
Una contribución económica que fortalece el territorio
El informe pone también de manifiesto la creciente contribución de Abadía Retuerta a la economía local y su estrecha vinculación con el territorio. En 2025, la compañía alcanzó una aportación fiscal local de 573.475 euros, un 97,4 % más que en 2023 290.553 euros). A ello se suma una inversión social de 197.609 euros, frente a los 29.695 euros de 2023, que refleja la evolución de su apoyo a iniciativas sociales y de inclusión durante los tres ejercicios analizados. Asimismo, el 37,96 % de sus compras se destinó a proveedores de Castilla y León, lo que supone un incremento de 4,12 puntos porcentuales respecto al ejercicio anterior 33,84 %, avanzando hacia el objetivo de alcanzar el 40 % en 2030.
Esta apuesta de Abadía Retuerta por una cadena de suministro vinculada al territorio se articula mediante una política de aprovisionamiento basada en círculos concéntricos, que prioriza a los proveedores de kilómetro cero y amplía progresivamente su radio de búsqueda cuando las necesidades de disponibilidad o calidad así lo requieren.
“Nuestro compromiso con el territorio también se refleja en las decisiones que tomamos cada día. Priorizar a los proveedores locales no es solo una cuestión de proximidad, sino una forma de fortalecer la economía de nuestro entorno y contribuir a su desarrollo a largo plazoˮ, ha indicado Fernando Lázaro, director de Sostenibilidad de Abadía Retuerta.
Cuatro buenas prácticas que convierten el compromiso social en acciones medibles
Más allá de los indicadores económicos y laborales, el análisis desarrollado junto a Fundación SERES identifica cuatro buenas prácticas con potencial de ser replicadas por otras compañías de los sectores vitivinícola y hotelero, por su capacidad para integrar la responsabilidad social en la actividad empresarial.
Entre ellas destaca la Vendimia Solidaria, una de las iniciativas más consolidadas de impacto social de Abadía Retuerta, que impulsa desde 2014 y que vincula la actividad vitivinícola con la inclusión de personas en situación de vulnerabilidad. Parte de la uva recolectada se destina a la elaboración de una edición limitada de vino, cuyos beneficios se donan íntegramente a entidades sociales. En 2025, el programa contó con la colaboración de Fundación Randstad, Autismo Valladolid y Vallkirias del Pisuerga, mientras que la comercialización de 1.500 botellas de la edición de 2024 permitió recaudar 18.595 euros destinados íntegramente a la Fundación SIFU.
A esta iniciativa se suman el Excellence Internship Programme, orientado a favorecer el relevo generacional y la incorporación de talento joven; el modelo de aprovisionamiento de proximidad, que impulsa las relaciones con productores y empresas locales; y la participación en Wine in Moderation, un programa internacional del sector vitivinícola que promueve el consumo responsable de vino, junto con la aplicación de políticas de comunicación responsable y medidas de transparencia e información al consumidor, como el etiquetado nutricional y de ingredientes en el 100 % de sus referencias comercializadas.
Estas iniciativas reflejan cómo Abadía Retuerta incorpora la dimensión social a su gestión diaria, transformando compromisos en prácticas concretas, medibles y sostenidas en el tiempo.
Medir el impacto para seguir generando valor
La elaboración de este primer Informe de Huella Social de Abadía Retuerta supone un nuevo avance en la estrategia de sostenibilidad de la compañía, al profundizar, a través del Mapa SERES de Huella Social®, en el análisis de su contribución social y en la identificación de nuevas oportunidades de mejora, reforzando así su compromiso con la transparencia y la gestión responsable.
Alicia Feliciano, directora de Desarrollo de Fundación SERES, ha explicado que “la aplicación del Mapa SERES de Huella Social® nos ha permitido ordenar y contextualizar la contribución de Abadía Retuerta sobre empleados, comunidad, proveedores y consumidores. La evolución entre 2023 y 2025 ofrece una lectura útil para la gestión: confirma fortalezas consolidadas, identifica ámbitos que requieren seguimiento, ayuda a convertir los resultados en prioridades y permite responder con datos a los retos sociales”.
De esta manera, la compañía reafirma una visión empresarial en la que el impacto social forma parte de su propia actividad, conectando la preservación de su legado histórico, natural y cultural con la generación de oportunidades para las personas y el territorio, y situando la creación de valor a largo plazo como parte esencial de su forma de entender la excelencia.
Informe de Huella Social de Abadía Retuerta en este enlace.
