Los consumidores españoles quieren saber más sobre lo que hay detrás del pescado que llega a su mesa, pero todavía no disponen de todas las herramientas para seguir su recorrido. El estudio “Qué sabemos de lo que comemos del mar”, impulsado por Hands for the Oceans y OPAGAC (Organización de Productores Asociados de Grandes Atuneros Congeladores), pone de manifiesto la creciente demanda de información verificable sobre los productos del mar.
El 80,8% de los españoles afirma que aumentaría su confianza en un producto si pudiera conocer su recorrido “del barco a la mesa”: un 40,3% asegura que confiaría “mucho” más, mientras que otro 46,5% también reconoce que esta información incrementaría su confianza.
Sin embargo, el conocimiento de las herramientas que permiten realizar ese seguimiento todavía es limitado. Solo el 36,5% de los consumidores asegura conocer el concepto de “trazabilidad alimentaria”, frente a un 40,6% al que el término le “suena” y un 22,9% que reconoce no conocerlo.
El consumidor quiere trazabilidad, pero también quiere poder comprobarla
Los resultados muestran que la demanda de información va más allá de conocer el origen del pescado. Los consumidores también buscan mecanismos que les permitan verificar esa información. 1 de cada 2 españoles señala un sello de trazabilidad verificable como el elemento que más confianza le generaría en un producto del mar, por delante de una marca conocida, una certificación de derechos laborales, la información en tiempo real mediante QR o las auditorías independientes.
Esta demanda de información se concentra en la parte de la cadena donde más tienen poder de decisión: el envase. El 88,1% de los encuestados señala el packaging como el lugar donde preferiría recibir información adicional sobre el producto, frente al 9,9% que optaría por consultarlo en una web.
“Los consumidores quieren saber cada vez más sobre los productos del mar que llegan a su mesa, y esa información no debería limitarse a su origen o a cómo se han pescado. También es importante conocer en qué condiciones trabajan las personas que hacen posible que esos productos lleguen hasta nosotros. Esta transparencia será aún más relevante con la aplicación, a partir de diciembre de 2027, del nuevo reglamento europeo que prohibirá la comercialización de productos elaborados con trabajo forzoso, una exigencia que también afectará a los distribuidores”, señala Julio Morón, director gerente de OPAGAC. “Desde Hands for the Oceans defendemos que la sostenibilidad ambiental y social deben ir de la mano y que toda la cadena de valor debe implicarse para garantizar una pesca verdaderamente responsable”.
La trazabilidad gana cada vez más peso en las decisiones futuras de los consumidores
Los consumidores prevén una evolución hacia un modelo de consumo más responsable. El 70,7% considera que el consumo responsable será más importante durante los próximos cinco años, mientras que un 43,8% identifica la sostenibilidad como la tendencia que tendrá mayor influencia en el futuro de los productos del mar.
La importancia de estos atributos también puede trasladarse directamente a las decisiones de marca. El 28,5% de los consumidores afirma que una mejor certificación social le llevaría a cambiar de marca de conservas, mientras que el 26,1% lo haría por disponer de una mejor trazabilidad.
Los datos apuntan así a un consumidor que no solo demanda productos seguros y sostenibles, sino también más información, verificación y más formas que permitan conocer de forma sencilla qué hay detrás de los productos del mar que llegan a su mesa.
El origen también importa
La confianza del consumidor está estrechamente vinculada al origen del producto. El 88,4% de los españoles afirma confiar más en productos de origen español que en aquellos cuyo origen desconoce, lo que sitúa la procedencia como un elemento relevante para construir confianza en la cadena de valor de los productos del mar.
Esta preocupación se refleja también en las prioridades de los consumidores. Cuando se les pregunta qué aspecto les preocupa más al comprar pescado, la seguridad alimentaria ocupa el primer lugar, con un 60,9%, por delante del precio, el impacto ambiental y las condiciones laborales.
Los resultados del estudio ponen de manifiesto la necesidad de avanzar hacia una mayor transparencia en toda la cadena de valor de los productos del mar, facilitando a los consumidores información verificable no sólo sobre su origen y sostenibilidad ambiental, sino también sobre las condiciones laborales de quienes participan en su captura y producción. En esta línea, Hands for the Oceans, iniciativa impulsada por OPAGAC, promueve el compromiso conjunto de la industria pesquera, la distribución y los consumidores para avanzar hacia una pesca más responsable, en la que la protección de los océanos y el respeto a los derechos de los trabajadores vayan de la mano.
Más información:
- Página web Hands for the Oceans
- Estudio “Qué sabemos de lo que comemos del mar”
- Página web de OPAGAC
