AIMPLAS, el Instituto Tecnológico del Plástico, se involucra en el proyecto europeo BIO4EEB, con el objetivo de impulsar el uso de materiales aislantes biobasados en la construcción. Este proyecto responde a la necesidad de abordar el impacto ambiental del sector, que consume aproximadamente el 40% de la energía y genera el 36% de las emisiones de CO2 en Europa.
Objetivos y Desarrollos del Proyecto BIO4EEB
BIO4EEB se centra en promover el uso de materiales aislantes de origen biológico para fomentar una industria de la construcción más sostenible. Entre los desarrollos destacados se encuentran:
- Paneles y fibras elaborados con Posidonia oceánica.
- Bioplásticos, como el PLA.
- Poliuretano biológico y reciclado destinado a pulverizaciones y ventanas, optimizando el aislamiento térmico y acústico.
- Revestimientos naturales que ofrecen protección contra el fuego.
Aplicaciones en Casos Reales
Las soluciones derivadas del proyecto se implementarán en cinco ubicaciones representativas de distintos climas europeos:
- Mallorca (España)
- Vitry-sur-Seine (Francia)
- Menden (Alemania)
- Praga (República Checa)
- Vilna (Lituania)
Enfoque Multidisciplinario
El consorcio de BIO4EEB incluye una amplia variedad de actores, entre ellos centros tecnológicos, universidades y empresas de 10 países europeos y un socio en Latinoamérica. Esta diversidad garantiza un enfoque integral hacia la sostenibilidad en la construcción.
Estrategia de Replicabilidad
El proyecto también prevé el desarrollo de paquetes de renovación adaptados a diferentes tipos de edificaciones, con el objetivo de facilitar la implementación de las nuevas soluciones aislantes en un amplio rango de contextos.
Composición del Consorcio
Aparte de AIMPLAS, el consorcio cuenta con la participación de entidades como FOCCHI (Italia), 3L Architects and Industrial Designers (Alemania), Bouygues Construction (Francia) y la European Builders Confederation (Bélgica), entre otras organizaciones de diferentes países europeos y de Latinoamérica.
Este esfuerzo colaborativo busca no solo mejorar el aislamiento en el sector de la construcción, sino también contribuir a la reducción de la huella de carbono, estableciendo un modelo sostenible que puede ser replicado en diversas condiciones.
