La industria de la madera, que abarca tanto la fabricación como la transformación, se caracteriza por su alto consumo energético y su dependencia de los combustibles fósiles. Además, este sector genera una cantidad significativa de residuos, como astillas, virutas, serrín, cortezas, lodos y aguas residuales, provenientes tanto de la explotación forestal como de la transformación de la madera. Con el objetivo de abordar estos desafíos, el proyecto SusValEn se enfoca en la valorización de estos residuos para producir productos químicos y combustibles sostenibles, entre ellos biometanol, hidrógeno, biogás y biochar.
El Instituto Tecnológico del Plástico (AIMPLAS) se encuentra entre los miembros del consorcio del proyecto, el cual también incluye al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)-INCAR, el Grupo INTASA, la Fundación CETEMAS-Centro Tecnológico Forestal y de la Madera, la Universidade da Coruña, el Instituto Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario y Forestal (IRIAF-CLAMBER) y Orgánica de Sustratos S.L.
Reconversión en combustibles sostenibles
El consorcio SusValEn trabaja en la reducción del consumo energético y de gases de efecto invernadero (GEI) en la industria maderera mediante la valorización de residuos lignocelulósicos. Para lograrlo, se están investigando diversas tecnologías y metodologías multidisciplinares. Entre estas se incluyen la digestión anaerobia de aguas residuales y lodos sólidos pretratados para la producción de biometano, la gasificación de residuos de biomasa para obtener hidrógeno de alta pureza, la generación de biochar mediante pirólisis, y la regeneración eficiente del CO2 capturado durante los procesos de transformación para su conversión en biometanol.
Pilar Cumplido, investigadora en Descarbonización en AIMPLAS, ha declarado: “Gracias a este proyecto, esperamos convertir residuos en biocombustibles, producir hidrógeno renovable, biometano y biometanol, y, con ello, reducir tanto el consumo de energía como las emisiones de gases de efecto invernadero.”
El impacto esperado del proyecto incluye una significativa contribución a la descarbonización en la fabricación de tableros de fibra de madera MDF, con la sustitución de más del 20% del gas natural utilizado por biogás. Además, la producción de hidrógeno in situ podría reducir los costos de suministro de este gas en un 30%, lo que también disminuiría el precio de venta del combustible. Se estima que las emisiones de CO2 podrían reducirse entre un 24 y un 40% en comparación con el gas natural.
El proyecto SusValEn cuenta con la financiación del Ministerio de Ciencia e Innovación a través de la Agencia Estatal de Investigación, y está respaldado por los fondos europeos Next Generation en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.
