Existe una frontera temporal en el interiorismo doméstico: los muebles y artefactos de nuestros niños llenos de plásticos brillantes y aglomerados que a menudo implican renunciar a la armonía del resto de la casa. Tenías un precioso salón pero se ha visto invadido de nuevas necesidades que poco se integran con la estética de tu hogar. Circulari, la nueva firma de mobiliario nacida en Barcelona, ha llegado para derribar esa frontera y revolucionar la etiqueta de mobiliario infantil.

Bajo la dirección creativa de Carlos, padre y diseñador, y el oficio de Àlex, carpintero de 3a generación, Circulari propone una colección con una filosofía que valora lo artesano y duradero.
Materialidad y atmósfera
La propuesta de Circulari huye de lo efímero. Sus piezas, fabricadas íntegramente en madera maciza, destacan por una estética de líneas puras con un lenguaje de diseño basado en los bordes suavemente redondeados que aportan una calidez táctil que solo los materiales nobles pueden ofrecer. “Buscamos una estética genuina que se integre en el hogar”. En un mundo lleno de estímulos y ruido visual, la habitación del niño debe ser un refugio de calma.” explica el equipo interno de diseño.

Maderas autóctonas claras con acabados al agua ultramate, aportan esa luminosidad y serenidad nórdica, pero con un marcado carácter mediterráneo que hace de su propuesta una colección de elementos únicos e inconfundibles con el resto de competidores. “No hacemos muebles para niños, hacemos muebles para hogares con niños”.
Piezas como el escritorio Orian o la silla Tavili no gritan “soy un mueble infantil”, sino que susurran funcionalidad. Están pensados para integrarse en un salón moderno o en un dormitorio principal sin desentonar, elevando el estándar de lo que consideramos mobiliario para la infancia.
Sostenibilidad (real)
Lo verdaderamente revolucionario del diseño de Circulari es lo que no se ve. Siguiendo los principios de la economía circular, cada mueble ha sido concebido para tener múltiples vidas garantizando la mejor calidad. No hay uniones irreversibles ni pegamentos tóxicos. “Un árbol tarda 30 años en crecer, un mueble infantil 3 en desaparecer”
Este ecodiseño inteligente permite que cuando el niño crece, la familia pueda devolver el mueble a través de su pionero sistema de economía circular, obteniendo una recompensa de hasta el 30% de su valor, y los artesanos en el taller puedan dejarlo como nuevo con mimo artesanal.

Circulari ha trabajado de la mano con diseñadores emergentes del país, como Pablo Castillo Design y Carlos Jiménez Desig, y la dirección de arte ha sido llevada a cabo por Santa Helena Agency.
