La huella de carbono es un indicador clave en la lucha contra el cambio climático, ya que permite medir el impacto ambiental de actividades humanas, empresas, eventos y productos, a través de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), con énfasis en el dióxido de carbono (CO₂). Este cálculo se realiza sumando todas las emisiones directas e indirectas generadas en los procesos de producción y consumo.
Tipos de emisiones que componen la huella de carbono
- Emisiones Directas: Provienen de fuentes controladas directamente por personas u organizaciones, como vehículos, sistemas de calefacción o consumo energético.
- Emisiones Indirectas: Estas se generan en otras etapas de la cadena de suministro, desde la producción de materias primas hasta el transporte y la gestión de residuos.
¿Por qué es importante medir la huella de carbono?
- Conciencia Ambiental: Ayuda a identificar el impacto ambiental y promover acciones sostenibles.
- Reducción de Emisiones: Facilita la detección de las áreas más críticas en cuanto a emisiones y la implementación de estrategias para su disminución.
- Políticas Climáticas: Proporciona información clave para que gobiernos y empresas desarrollen normativas y estrategias en la lucha contra el cambio climático.
Formas de reducir la huella de carbono
- Eficiencia Energética: Apostar por tecnologías energéticamente más eficientes y el uso de fuentes renovables.
- Movilidad Sostenible: Utilizar medios de transporte que reduzcan las emisiones, como bicicletas o transporte público.
- Consumo Responsable: Disminuir la ingesta de carne y priorizar alimentos locales y de temporada.
- Gestión de Residuos: Fomentar el reciclaje y la reutilización para minimizar la generación de desechos.
Medir y gestionar la huella de carbono es esencial para avanzar hacia un futuro sostenible y reducir el impacto en el planeta.
Deutsche Bahn y Finsa: innovación para la reducción de la huella de carbono
La empresa ferroviaria alemana Deutsche Bahn ha logrado reducir en un 70% la huella de carbono de sus marquesinas gracias a la incorporación del tablero de fibra Finsa Infinite Tricoya y la tecnología biomimética Woodflow de Strong by Form. Esta innovadora solución imita los procesos de optimización naturales de los árboles, mejorando la resistencia y ligereza de los materiales.
Un prototipo sostenible en Berlín
El prototipo de marquesina, ubicado en la estación de Wannsee, está fabricado íntegramente en madera, utilizando productos reciclados de plantas de laminado. El techo, realizado con Finsa Infinite Tricoya, resiste condiciones climáticas adversas como lluvia y nieve, ofreciendo una alternativa sostenible frente a las estructuras metálicas.
La tecnología Woodflow, patentada por Strong by Form, optimiza la disposición de las fibras de madera, lo que garantiza una alta eficiencia estructural, rapidez de construcción y facilidad de montaje. El diseño ha sido sometido a pruebas de resistencia, soportando más de una tonelada de peso en el techo, y su sostenibilidad está certificada mediante un análisis de ciclo de vida que asegura su circularidad.
Finsa: Pioneros en materiales sostenibles
Finsa, una empresa con casi un siglo de historia, se ha consolidado como líder en la producción de soluciones sostenibles derivadas de la madera. Sus productos, que incluyen tableros, superficies decorativas y suelos laminados, están diseñados para el interiorismo y la construcción, siempre con un enfoque en la sostenibilidad.
Datos clave de Finsa:
- Empleados: Más de 3,300 personas.
- Plantas Productivas: 10 fábricas ubicadas en España, Francia y Portugal.
- Delegaciones Comerciales: 17 en distintos países de Europa.
- Facturación (2022): 1,419 millones de euros.
Finsa también cuenta con divisiones complementarias como Foresa, especializada en la producción de resinas, y Cogeneración del Noroeste, enfocada en la eficiencia energética.
Strong by Form: Innovación en biocompuestos
Strong by Form, una start-up chileno-alemana fundada en 2018, está revolucionando el uso de biocompuestos a través de una tecnología que replica la disposición natural de las fibras de los árboles. Esto permite crear materiales ultraligeros y de alta resistencia, capaces de sustituir al acero y al hormigón en sectores como la construcción y la movilidad.
