Ecovalia, la Asociación Valor Ecológico, ha presentado su informe anual “Producción y Consumo Ecológicos” en la sede del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Este informe destaca que España continúa consolidándose como líder en la producción de alimentos ecológicos en Europa, con un volumen de inversión en productos ecológicos superior a los 3.000 millones de euros. La superficie dedicada al cultivo ecológico en España supera los 3 millones de hectáreas, lo que representa un crecimiento significativo en un contexto económico global complicado.
España, líder europeo en producción ecológica
El informe de Ecovalia resalta la posición privilegiada de España dentro del sector agroalimentario ecológico. Con un 13% de la Superficie Agraria Útil (SAU) dedicada a la producción ecológica, el país se mantiene como el líder en Europa, superando a países como Francia, Italia y Alemania. Esta cifra refleja el compromiso de España con un modelo de producción agrícola más sostenible, que está ganando terreno no solo en términos de superficie cultivada, sino también en la demanda de productos ecológicos tanto a nivel nacional como internacional.
En su intervención, Álvaro Barrera, presidente de Ecovalia, destacó que “España tiene una oportunidad única para liderar la transición hacia un modelo agroalimentario más sostenible. No estamos hablando de una moda, sino de una transformación real del sector agrícola, basada en la sostenibilidad y la producción responsable”. Además, enfatizó que, a pesar de los retos del cambio climático, las condiciones agroclimáticas de España favorecen el crecimiento del sistema ecológico, lo que posiciona al país como un modelo de futuro para el sector agroalimentario europeo.
El crecimiento del consumo ecológico aún es insuficiente
A pesar del notable aumento en la producción, el consumo de productos ecológicos en España sigue siendo inferior al potencial del mercado. Según el informe de Ecovalia, en 2023, el consumo de productos ecológicos en España aumentó un 10%, alcanzando un gasto per cápita de 66 euros, casi un 3% más que el año anterior. Sin embargo, este crecimiento sigue siendo lento e insuficiente si se compara con el volumen de producción del país. España ocupa actualmente la novena posición en Europa en cuanto a consumo de alimentos ecológicos, a pesar de ser el principal productor de estos productos en la región.
Este desfase entre producción y consumo es un desafío clave para el sector. Diego Granado, secretario general de Ecovalia, subrayó que “aunque somos los mayores productores de alimentos ecológicos en Europa, todavía debemos trabajar para que el consumo se acerque a esta cifra. En muchos países de Europa, ya existen regulaciones que incluyen productos ecológicos en la restauración y en los comedores públicos, un área en la que España aún tiene mucho por avanzar”.
La importancia de la colaboración público-privada en el impulso al consumo ecológico
Durante la mesa redonda sobre el futuro de los alimentos ecológicos, los expertos coincidieron en que la reducción de la brecha de precios entre productos ecológicos y convencionales es fundamental para incrementar el consumo. La mejora en la eficiencia de las cadenas de distribución, la innovación tecnológica y la mayor competitividad de la industria alimentaria están contribuyendo a que los productos ecológicos sean más accesibles para los consumidores.
Una de las medidas que podría acelerar el consumo de productos ecológicos en España es la colaboración con las administraciones públicas. El fomento de políticas que obliguen a incluir productos ecológicos en los menús escolares y en los caterings públicos podría ser un paso importante en la normalización del consumo de estos productos. A pesar de los avances, aún queda mucho por hacer en este ámbito, pero la tendencia es positiva, y la colaboración público-privada es clave para lograr un cambio significativo.
Estrategias para un futuro más sostenible en la alimentación
José Miguel Herrero, director general de Alimentación del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, subrayó que en los últimos años se han invertido más de 6 millones de euros en la campaña “Aquí somos ecológicos”. Esta iniciativa busca promocionar los productos ecológicos tanto en el mercado nacional como internacional. Herrero destacó que el Ministerio continuará apoyando la comercialización de estos productos a través de diversas acciones, incluyendo la participación en ferias y eventos que permitan a las empresas españolas ganar visibilidad y ampliar su alcance en mercados internacionales.
Además, el informe de Ecovalia reveló que el comercio exterior de productos ecológicos creció un 105% respecto a 2023, destacando el fuerte interés de mercados internacionales como Europa, Estados Unidos, China y Japón. La consolidación de estos mercados es un claro indicador de la competitividad y el potencial de los productos ecológicos españoles en el contexto global.
La sostenibilidad como eje central de la gastronomía del futuro
El evento de presentación del informe concluyó con una degustación de productos ecológicos andaluces, una actividad apoyada por la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía. Esta degustación incluyó una variedad de platos innovadores y sostenibles, como chupitos de gazpacho, tabla de quesos ecológicos, quiché de champiñón y puerro, y carrilleras ibéricas en salsa teriyaki, acompañados de vinos y zumos ecológicos.
La degustación subrayó la versatilidad y calidad de los productos ecológicos españoles, demostrando que la sostenibilidad también puede ser sinónimo de gastronomía de calidad. La apuesta por los productos ecológicos no solo beneficia al medio ambiente, sino que también puede contribuir a un futuro más saludable y consciente en términos alimentarios, alineado con las crecientes demandas de los consumidores responsables.
En resumen, el informe de Ecovalia destaca un panorama positivo para la producción ecológica en España, pero también pone de manifiesto los retos que enfrenta el sector en términos de consumo. Con una colaboración efectiva entre el sector privado y las administraciones públicas, España tiene la oportunidad de consolidarse como un referente en la transición hacia un modelo agroalimentario más sostenible y accesible para todos.

