Escrito por 09:43 Comunicados, de interés, Energía, Patrocinada

¿Estamos perdiendo la batalla contra el cambio climático?

Compartir

24 octubre. Estamos perdiendo el combate contra el cambio climáticoEste 24 de octubre se celebra el Día Internacional contra el Cambio Climático, con el objetivo de alertar a la comunidad sobre los efectos devastadores en el medio ambiente de nuestro planeta.

Aunque esta conmemoración no ha sido proclamada de manera oficial por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), esta institución apoya la iniciativa de alentar acciones que contribuyan a paliar el cambio climático.

Vinculado con esta celebración, la ONU proclamó además el Día Mundial del Medio Ambiente, que se celebra el 5 de junio, con el propósito de sensibilizar a la población mundial acerca de asuntos ambientales y movilizar a los distintos gobiernos para que tomen iniciativas.

Efectos del cambio climático

Por cambio climático se entiende la variación global del clima y la temperatura del planeta, provocada desde hace largo tiempo por causas naturales. Sin embargo, la contaminación causada por la acción del hombre desde el siglo pasado ha acelerado de manera vertiginosa este proceso. La ‘culpa’, de la emisión de gases de efecto invernadero generados por factores diversos como la quema de combustibles fósiles, la mala utilización del suelo y la energía y la actividad industrial.

Estas emisiones ocasionan un aumento de las temperaturas, que da lugar al calentamiento global, origen del cambio climático. Algunas de las consecuencias a nivel planetario son el aumento de las temperaturas medias, la subida del nivel del mar, el deshielo en el Ártico y el incremento de desastres climáticos extremos, como sequías, incendios, escasez de agua e inundaciones.

Señales

A pesar de las consideraciones de los negacionistas, las evidencias científicas del cambio climático no resisten la revisión. El último informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), publicado en febrero, es una advertencia terrible sobre las consecuencias de la inacción. El futuro depende de nuestras acciones de hoy. La acción climática es urgente y debe basarse, según los expertos, en una financiación adecuada, la transferencia de tecnología, el compromiso político y la colaboración. Ofrecemos a continuación algunas de estas señales de que algo (o mucho) no se está haciendo bien:

  • Concentración de los gases de efecto invernadero.Cada año que pasa sube la curva del CO2, incluso en espacios donde la actividad humana es inexistente. El metano (CH4) también se acumula desde hace décadas y su capacidad para el calentamiento global es enorme.

  • Aumento de la temperatura planetaria. No es que lo digan solo en los telediarios. La Organización Mundial Meteorológica (OMM), en Estado del Clima Global 2021, afirma que los últimos siete años han sido los más cálidos de los que se tiene constancia. Otras instituciones científicas avalan los datos.

  • Crecimiento de los fenómenos meteorológicos extremos. La OMM explica que entre 1970 y 2019 se tiene noticia de más de 11.000 desastres naturales vinculados con fenómenos meteorológicos extremos. En total, dos millones de muertos.

  • Acidificación de mares y océanos. Se trata de un fenómeno de reducción del pH causado por el intercambio de dióxido de carbono con la atmósfera. A más CO2 en la atmósfera, más absorben los mares. Puede parecer que con esta situación se mitiga en parte el cambio climático. Pero realmente está envenenando los océanos y acabando con sus ecosistemas.

  • Subida del nivel del mar. Entre 1880 y 2019, los niveles del mar subieron casi 23 centímetros, la mitad de ellos en los últimos 25 años. La NASA calcula que cada año el mar crece otros 3,4 milímetros. ¿Por qué aumenta? Dos son los motivos. Uno. Como el hielo se derrite llega al océano y se incrementa la masa de agua. Y dos. Debido a la expansión térmica, cuando un elemento se calienta ocupa más volumen.

  • Pérdida de biodiversidad. Muchos ecosistemas y especies muestran su vulnerabilidad a los cambios de temperatura.

  • Pérdida de rendimiento de los cultivos. El aumento de temperaturas, el estrés hídrico y térmico extremo, la desertificación y los veranos cada vez más largos están limitando la capacidad productiva del suelo.

Medidas desesperadas

La opinión de determinados expertos en el sentido de que estamos muy lejos de afrontar el cambio climático con las medidas necesarios ha llevado recientemente a un grupo de científicos a proponer un polémico plan que tiene como meta congelar de nuevo los Polos Norte y Sur, con dióxido de azufre. Pretenden así bajar el termostato global. La investigación fue dirigida por Wake Smith, de la Universidad de Yale (Estados Unidos).

Sostienen que aviones a alta velocidad podrían rociar la atmósfera con partículas microscópicas de aerosol para reflejar la luz solar y así enfriar de nuevo los casquetes de hielo que se están derritiendo. En total se precisarán 175.000 vuelos al año. Lo cierto es que el calentamiento de los polos se encuentra en un momento crítico y si se consiguiera recongelar el hielo se podría frenar la previsible subida del nivel del mar.

El plan consiste en que una flota de 125 aviones militares de reabastecimiento de combustible libere una nube de partículas microscópicas de dióxido de azufre a una altitud de 13 kilómetros y a una latitud de 60 grados en ambos hemisferios. Las partículas se desplazarían entonces de forma lenta hacia los polos con los vientos de gran altitud, consiguiendo sombrear ligeramente la superficie de la Tierra por debajo.

La investigación, publicada en la revista científica Environmental Research Communications, revela que con la liberación de 13 millones de toneladas de partículas sería suficiente para enfriar las regiones polares en 2oC y un enfriamiento un poco más moderado en latitudes medias.

Las críticas al plan se basan en que el gran número de vuelos provocaría una enorme liberación de gases de efecto invernadero. Tampoco ha sido bien recibida la posibilidad de formar un sombreado solar, porque podría generar la reducción del rendimiento de los cultivos.

Experimentos de geoingeniería

¿Son medidas desesperadas para situaciones desesperadas? Los polos se calientan varias veces más rápido que la media del planeta, con olas de calor que superan los récords en el Ártico y en el Antártico. Si las capas de hielo de Groenlandia y la Antártida llegaran a un punto de inflexión, las proyecciones indican que el nivel del mar subiría varios metros.

El Centre of Climate Repair, de Cambridge (Reino Unido), trabaja en un proyecto que trata de hacer brillar las nubes del Ártico con una flota de barcos que bombeen agua de mar a la atmósfera. Las nubes podrán reflejar la luz solar hacia el espacio, y así enfriar el hielo de la zona. Este organismo científico apoya una moratoria de las Naciones Unidas para intentar cualquier experimento de geoingeniería a escala hasta que se demuestre su seguridad y haya un pacto sobre la necesidad crítica de usarla.


Compartir
Close