
El proyecto POLYMEER, impulsado por el programa Horizonte Europa y financiado por Circular Bio-Based Europe Joint Undertaking, se propone revolucionar la industria del plástico mediante la conversión del bagazo de cerveza en bioplásticos de alto valor. Este subproducto, generado tras la elaboración de cerveza, actualmente se utiliza principalmente como alimentación animal o se desecha en vertederos, lo que contribuye a problemas medioambientales. Sin embargo, POLYMEER busca cambiar esta realidad aprovechando el potencial del bagazo para la creación de materiales sostenibles y biodegradables.
Un consorcio internacional para la innovación sostenible
A través de una colaboración internacional, el proyecto reúne a instituciones académicas, centros de investigación y empresas de 8 países (Italia, Bélgica, España, Croacia, Países Bajos, Portugal y Dinamarca). El consorcio se enfoca en el desarrollo de bioplásticos innovadores para tres aplicaciones principales: films agrícolas, textiles para la automoción y embalaje industrial. Los bioplásticos creados se diseñarán para ser fácilmente reciclables o biodegradables, lo que permite su integración en un modelo de economía circular.
AIMPLAS: Clave en la investigación y desarrollo de nuevos materiales
El Instituto AIMPLAS, referente en innovación en plásticos, juega un papel crucial en el proyecto al investigar el reciclaje por solvólisis de los nuevos plásticos, la síntesis de polímeros y su biodegradabilidad en condiciones anaeróbicas para el uso agrícola. Además, el proyecto evaluará la sostenibilidad de estos materiales a lo largo de su ciclo de vida, asegurando su rentabilidad y escalabilidad.
Con una financiación de 4,9 millones de euros y una duración de 48 meses, el proyecto POLYMEER tiene como objetivo consolidar el uso del bagazo de cerveza como una materia prima clave para la fabricación de bioplásticos, ayudando a reducir la dependencia de los plásticos convencionales y avanzando hacia soluciones más sostenibles en diversos sectores industriales.

