En un mundo industrializado en muchos aspectos, donde casi la totalidad de la población, cerca del 99%, se ve afectada por niveles de calidad del aire que exceden los estándares establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS), la urgencia de abordar el cambio climático debería ser una prioridad absoluta.
En este contexto, el término prosostenible emerge como respuesta a la necesidad de conciliar el desarrollo económico y social con la preservación del medio ambiente a largo plazo. La prosostenibilidad va más allá de la mera mitigación del cambio climático, se trata de adoptar un enfoque holístico que reconcilie los objetivos ambientales, sociales y económicos.
Descarbonización: Un Desafío Global
El proceso de descarbonización implica la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, principalmente dióxido de carbono (CO2), provenientes de actividades humanas como la quema de combustibles fósiles para la generación de energía, la industria y el transporte. Este proceso es fundamental para mitigar los impactos adversos de la actividad humana.
La transición hacia una economía global con bajas emisiones requiere cambios significativos en la infraestructura energética y en los procesos industriales. La adopción de tecnologías limpias y renovables, así como la mejora de la eficiencia energética, son pilares fundamentales de este proceso.
Es por ello que, iniciativas como el PERTE de Descarbonización Industrial, cuya primera convocatoria arrancó a finales de 2023, se convierten en grandes alicientes y ejemplos de la urgencia de adoptar cambios frente a este desafío global.
Nuevas Energías: Impulsoras Prosostenibles
Las fuentes de energía renovables son abundantes, limpias y sostenibles a largo plazo. Además, el desarrollo tecnológico y la reducción de costes las hacen cada vez más competitivas frente a los combustibles fósiles. Según ha publicado Statista Research Department, la distribución porcentual de energía renovable producida en el sistema eléctrico de España durante el año 2022 fue:
No obstante, este gráfico podría verse alterado en un futuro cercano, pues se prevé que nuevas formas de energía renovable adquieran cada vez más relevancia:
- Bioenergía.
- Energía azul u osmótica.
- Energía de la humedad del aire.
- Energía del movimiento.
- Energía volcánica.
- Fotosíntesis como fuente de energía.
- Hidrógeno verde.
- Minicentrales eólicas aéreas.
- Potencial energético de la lluvia.
Normativas Emergentes: Marco Regulatorio Para La Prosostenibilidad
El marco regulatorio desempeña un papel fundamental en la promoción de la prosostenibilidad. A nivel internacional, el Acuerdo de París establece objetivos vinculantes para limitar el aumento de la temperatura global, incentivando a los países a adoptar medidas concretas para reducir sus emisiones y promover la adaptación al cambio climático. A nivel nacional y regional, se están implementando políticas y regulaciones orientadas a acelerar la transición hacia una economía baja en carbono.
En este contexto, están surgiendo nuevas leyes y directivas en materia de sostenibilidad. La Green Claims Directive es una iniciativa legislativa de la Unión Europea que tiene como objetivo abordar la problemática del greenwashing y garantizar la transparencia en la promoción de productos ecológicos, regulando el etiquetado medioambiental. Mientras tanto, en febrero de 2022, se presentó la “Directiva sobre diligencia debida de las empresas en sostenibilidad”, la cual busca promover comportamientos empresariales responsables y sostenibles, obligando a las grandes empresas a prevenir efectos negativos en el medio ambiente y los derechos humanos.
En definitiva, es evidente que la descarbonización, la adopción de nuevas energías renovables y la implementación de nuevas normativas, acelerará la transición hacia una economía baja en carbono y promoverá prácticas empresariales responsables y transparentes con el medio ambiente.
