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El vermicompost, alternativa a los fertilizantes químicos

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Se llama lombricultura (y también vermicultura) a la cría y producción de lombrices para el tratamiento de residuos biológicos orgánicos y proceder después a su conversión en abono, al que se conoce como humus de lombriz o vermicompost. Eficiente, ecológico y sostenible, es un fertilizante natural de primera, pero conocido hace tiempo. Los antiguos egipcios, por ejemplo, eran conocedores de que las lombrices “colaboraban” en la fertilidad del Valle del Nilo.

En la Grecia clásica, el filósofo Aristóteles las denominó “los intestinos de la tierra”. Y el naturalista Darwin escribió el libro “La formación de la tierra vegetal por acción de las lombrices, con observación de sus hábitos”. La cría con propósito comercial comenzó en Estados Unidos, en la década de los años cuarenta.

¿Cómo funciona? Las lombrices se alimentan de materia, la mineralizan y la transforman en inorgánica, justamente como precisan las plantas que se encuentren los nutrientes. El vermicompost presenta una gran concentración de esos nutrientes.

Ventajas del vermicompost

Una de sus propiedades, en comparación con otros abonos de tipología orgánica, es su gran concentración: una tonelada de humus de lombriz equivale a diez toneladas de estiércol.

Puede utilizarse cualquier residuo o desecho orgánico, incluso la parte orgánica de la basura doméstica. Este reciclaje supone además una acción a favor del medio ambiente, porque la gestión de los desechos orgánicos normalmente genera problemas graves.

Por sus características, el humus de lombriz se ha convertido en una alternativa a los fertilizantes químicos, causantes de problemas ambientales y de salud, y con un precio en continuo ascenso. Los agricultores se están interesando por el humus de lombriz debido al encarecimiento de los fertilizantes.

Propiedades de la lombriz

En todo el planeta existen 8.000 tipos de lombrices, pero para la lombricultura y el vermicompostaje la más aconsejable es la lombriz roja californiana, con sus dos especies, Eisenia Fetida y Eisenia Andrei. Realmente no proceden de California, son de origen euroasiático. Siempre ha vivido en los bosques de España y del resto de Europa.

Entre sus atributos figuran una alta tolerancia a factores ambientales, como el pH, la humedad y la temperatura; su potencial reproductor (un ejemplar se convierte en 1.500 en un año); y su rusticidad (habilidad de sobrevivir a condiciones adversas de crecimiento).

Sobre la temperatura, para su conservación nunca deben superarse los 40 ºC. Su mayor capacidad de reproducción se obtiene entre los 14 y los 27 ºC. Además, debe garantizarse una humedad que oscile entre el 50 y el 90%, aunque es a partir del 80% cuando tiene el desarrollo óptimo. Otra cuestión que ha de tenerse en cuenta es la aireación, porque las lombrices carecen de órganos respiratorios como tales, y consigue el oxígeno mediante difusión por la piel.

Las lombrices no pueden soportar la exposición directa a la luz solar. Su ciclo de vida, desde que es un capullo hasta la puesta de la siguiente generación, es de entre 45 y 51 días. Su longevidad máxima alcanza los 4,5 o 5 años de vida.

Producción

Los propósitos marcan los distintos procesos de vermicompostaje. Como la pequeña escala, cuando se quieren utilizar los residuos de cocina y otros desperdicios como alimento para lombrices y posteriormente emplear el producto final en las huertas, jardines o macetas. Y luego está la escala industrial, con el objetivo de lograr el vermicompostaje para después comercializarlo. Requiere un proceso mecanizado, con diseño de área de acondicionamiento, área de literas, área de cría y área de almacenamiento.

Antes de añadir las lombrices, los restos biológicos deben pasar un proceso previo de compostaje. La acción de los microorganismos provoca la transformación biológica de los residuos orgánicos. Gracias a ello, se liberan elementos como el nitrógeno o el potasio, y sustancias como proteínas y celulosa se degradan en formas más simples, de fácil asimilación para las lombrices.

El desarrollo de las lombrices se realiza en lechos o cúmulos de desechos: su refugio y su alimento a la vez. Pueden construirse entre bloques de hormigón, ladrillos o madera. Su tamaño puede alcanzar los 20 metros de longitud por 1 metro de ancho y 40 centímetros de altura.

Marco legislativo

El principal problema de la lombricultura es la ausencia de marco legislativo,

la dificultad de hallar normativa specífica. El marco regulatorio presenta algunas dificultades. Por eso hay que tener en cuenta distintos reglamentos antes de solicitar permisos y autorizaciones. Antes de los trámites, conviene determinar, por ejemplo, si el proceso de compostaje anterior a la introducción de las lombrices se va a realizar en las instalaciones o si se va a comprar fuera.

También debe valorarse si las lombrices van a comercializarse posteriormente para diversos usos o si únicamente se utilizarán en el proceso de vermicompostaje. De hecho, el producto está catalogado como una enmienda orgánica, no llega a ser considerado un fertilizante.

Empresas españolas

Distintas empresas españolas comercializan el humus de lombriz. Una de las compañías pioneras en el sector es Nostoc Biotech. Fundada en 2014 por Enrique Cat y Guillermo Herrero, con más de 20 empleados factura por encima de los 3 millones de euros. En tres años prevé producir 20.000 toneladas, triplicar las 6.000 actuales. Su planta de producción principal se halla en la localidad cacereña de Peraleda de la Mata.

Vermiduero está en Roa (Burgos). Es un proyecto que empieza a forjarse a finales de 2016. Pero no empezaron a comercializar hasta cinco años después. Actualmente se encuentran en fase de expansión y su producción anual es de 600 toneladas.


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