La instalación, ubicada en Fuentes de Ebro (Zaragoza), integra compostaje de residuos orgánicos y valorización energética de biomasa forestal y agrícola en un mismo emplazamiento. Con financiación de la UE y el Gobierno de Aragón que cubre el 40% de los equipos de afinado, la planta refuerza la cadena circular de nutrientes y biocombustibles en Aragón.
Dos líneas de actividad, un mismo principio circular
La planta combina dos procesos complementarios bajo la estrategia GreenUp de Veolia, que busca generar valor a partir de recursos locales mediante soluciones integradas de agua, energía y residuos.
La primera línea es de compostaje, con capacidad para tratar hasta 27.000 toneladas anuales de residuos orgánicos. Se articula en dos sublíneas diferenciadas: una para lodos de depuración aptos para uso agronómico conforme al Real Decreto 1310/1990, y otra para residuos destinados a la fabricación de fertilizantes según el Reglamento (UE) 2019/1009. El objetivo es recuperar nutrientes y reducir la dependencia de materias primas convencionales en el sector agrícola.
La segunda línea valoriza energéticamente restos forestales y agrícolas del entorno. La plataforma tiene capacidad para procesar 15.000 toneladas anuales de biomasa, que se clasifica y tritura para producir combustibles sólidos naturales —principalmente astillas y pellets— destinados a calderas industriales y redes de calefacción. Ambas líneas suman una capacidad total de 42.000 toneladas anuales.
Financiación pública y anclaje territorial
El proyecto ha contado con el respaldo de programas de ayudas de la Unión Europea y del Departamento de Presidencia, Economía y Justicia del Gobierno de Aragón. Esa financiación ha cubierto el 40% de la inversión en los equipos destinados al afinado de fertilizantes y biomasa.
Miguel Ruiz-Gálvez, director de Veolia Biomasa, destacó que la instalación refleja la estrategia GreenUp de la compañía, basada en la generación de valor a partir de recursos locales y en el desarrollo de soluciones integradas para acelerar la transformación ecológica. Veolia considera que la planta reforzará la competitividad industrial de Aragón y favorecerá la creación de empleo especializado, la atracción de inversión y el fortalecimiento de cadenas de valor locales en gestión de residuos, producción de fertilizantes y energía renovable.
La combinación de compostaje y biomasa en un mismo emplazamiento responde a una lógica de proximidad: los recursos disponibles en el territorio —lodos, restos forestales, residuos agrícolas— se transforman en productos con valor de mercado —fertilizantes, astillas, pellets— sin necesidad de transportarlos a grandes distancias, lo que reduce la huella logística y refuerza la viabilidad económica del modelo circular.
