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Consumo y producción sostenible en la construcción: Una perspectiva desde la digitalización de la información

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La triple crisis planetaria a la que se enfrenta la humanidad, tiene sus raíces en los patrones de consumo y producción que son desbalanceados e insostenibles, trayendo como consecuencia un aporte al cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación, prevalecen en la agenda de cada nación, organización internacional, sectores empresariales, agentes estatales y no estatales, a los cuales estas crisis se marcan como premisas sobre las que es necesario enfocar sus esfuerzos mediante la implementación de medidas que contribuyan en su resolución para el futuro del planeta.

En esa medida, el sistema de producción lineal de las industrias orientado hacia el crecimiento económico donde el consumo indiscriminado de recursos naturales, emisión de sustancias tóxicas, la generación de residuos y el deterioro de la calidad de vida, se convierten en un factor de cambio para modificar el estado de supervivencia en el que se han dejado las preocupaciones ambientales y sociales.

Consumo y Producción Sostenible (CPS) 

El enfoque sostenible dado hacia el consumo y producción de un servicio o un producto busca generar estrategias en las que se mitigue el impacto ambiental, se promueve el crecimiento económico a largo plazo y se persigue la equidad social.

La llamada hacía el Consumo y Producción Sostenible, de ahora en adelante CPS, no es algo nuevo para el planeta, se vislumbra por primera vez en 1970 con la formulación de políticas encaminadas hacia la producción sostenible, a las que se unirían posteriormente las políticas de consumo sostenible en 1992 y que propiamente sería definida con el Simposio de Oslo en el 94, al determinar que la generación de un producto o servicio debía estar orientado a la implementación de medidas dadas a su gestión sostenible a lo largo de su ciclo de vida.

No obstante, sólo sería ratificada en 2002 con el Plan de Aplicación de las Decisiones de Johannesburgo, al señalarse el CPS como uno de los tres objetivos generales del desarrollo sostenible, efectuándose el imperativo de implementar acciones en las que las comunidades debían modificar y mejorar sus comportamientos de consumo y producción.

Basado en ello, las cadenas de valor de cada sector, actores gubernamentales, el sector privado y cualquier otro agente de cambio, se verían involucrados en la definición de unos criterios de sostenibilidad asociados al cambio de las modalidades en curso y en el ciclo de relaciones productor-consumidor. Esto mismo lo remarca el Objetivo 12 de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible al buscar “garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles”.

Para definir estas modalidades la región de América Latina y el Caribe incursionó en 2015 al ser pionera en definir unas políticas nacionales que dan prioridad en adoptar acciones que contribuyan a la aplicación gradual de los siguientes programas:

  • Información al Consumidor: Promoviendo la confianza en la toma de decisiones se incluye la implementación de herramientas que proveen la información sobre los impactos ambientales de un producto o servicio a lo largo de su ciclo de vida, como puede ser la ecoetiquetas, declaraciones ambientales de productos o estándares voluntarios.
  • Compras Públicas Sostenibles: La compra pública en países de la región pueden representar el 30% del Producto Interno Bruto, por lo tanto, su inclusión en los mercados promueve el cambio en los patrones de consumo y producción sostenible.
  • Estilos de Vida Sostenibles y Educación: Se orientan los esfuerzos a conservar los saberes y conocimientos tradicionales, como también hacia la promoción de la educación formal e informal.
  • Turismo Sostenible: Es uno de los sectores donde se persigue el cambio de patrones asociados a la generación de emisiones de CO2, el consumo de energía, consumo de agua y la disposición de recursos, tomando en consideración el potencial de contribuir en la generación de empleos verdes.
  • Edificaciones y Construcción Sostenible: Su enfoque estará dado a todo el ciclo de vida del edificio o infraestructura, teniendo en cuenta la generación de emisiones de CO2, el consumo de energía y la generación de residuos.
  • Sistemas de Alimentación Sostenibles: En este programa conjuga la necesidad de cubrir la producción de alimentos para garantizar la seguridad alimentaria y el reducir el desperdicio de alimentos.

A tomar en cuenta, que cada uno de estos programas se encuentran pensados para generar sinergias entre la aplicación de un programa y otro, por ejemplo, entre Edificaciones y construcción sostenible, Información al consumidor y Estilos de Vida Sostenibles y Educación, siendo los programas en los que nos centraremos a continuación se pueden aportar estrategias para la generación de edificaciones y productos de construcción sostenibles basados en la gestión de la información a lo largo de su ciclo de vida.

Edificaciones y Construcción sostenible

La industria de la Arquitectura, Ingeniería y Construcción (AEC) es responsable de más de un tercio del consumo mundial de recursos, asociados al consumo de energía en un 40%, el uso de agua dulce en un 12%, emisión de C02 en un 39% y la generación de Residuos de Construcción que impactan en un 40% del total de los generados a nivel mundial y que en su conjunto convierten al sector en un factor de interés para promover la gestión de los recursos.

Para tal fin, se deben abordar estrategias en las que se abarque:

  • El conocimiento de cómo funciona la cadena de suministro de la construcción acorde al ciclo de la economía circular, partiendo en fase de producción con la participación de Investigadores de I+D, fabricantes y certificadores de producto. Continuando con la fase de planificación desde el perfil de los formadores y equipo de diseño, fase de construcción en la que se involucran las constructoras, contratistas y promotores, siguiendo hasta la operación con la presencia de los ocupantes de un edificio tanto individuos como empresas.
  • Promoción de herramientas que permitan realizar el Análisis de ciclo de vida de los productos de construcción y de la misma edificación.
  • Explorar la innovación tecnológica y científica para el diseño de productos o para la gestión del mismo proceso constructivo.
  • Vincularse en la adopción de políticas de edificaciones y construcción sostenibles para el sector vivienda.
  • Maximizar los criterios ambientales de los productos de construcción, basados en el aprovisionamiento local, emplear materiales reciclados, reutilizados, su renovación rápida, la ausencia de componentes tóxicos o su durabilidad.

La aplicación de estos mecanismos busca convertirse en insumos para la transformación del sector, consecuente a la participación oportuna de cada uno de los agentes.

Productos de construcción y Declaraciones ambientales de producto (DAP)

Resaltando aquí el rol que toma el ciclo de relaciones productor-consumidor, las innovaciones existentes en el mercado y las herramientas que permiten declarar que tan sostenible es el material, es oportuno mencionar los sistemas de ecoetiquetado que comunican a través de medidas prestacionales el impacto ambiental de un producto.

Por medio de etiquetas como las establecidas en las Declaraciones Ambientales de Producto (DAP) de productos construcción reguladas por la ISO 21930:2010, es posible que un consumidor pueda determinar el comportamiento ambiental de un producto en comparación con otro dentro la misma categoría y poder elegir el más adecuado para su proyecto.

Para poder hacerlo, el productor del material estará declarando a través de la DAP los resultados obtenidos de los indicadores de impacto ambiental aplicables al Análisis de Ciclo de Vida y el alcance de su estudio, de manera que la información obtenida sea objetiva y contrastable. Lo que a su vez facilitará la divulgación de la información al consumidor de manera estandarizada y cumpliendo con la responsabilidad ampliada del fabricante que este debe tener durante fases posteriores a la producción.

Digitalización de la industria de la construcción y BIM

En línea con las DAP, la innovación y digitalización de los procesos con la implicación de la metodología BIM, se busca establecer un lenguaje técnico común que trascienda internacionalmente, por medio del nuevo marco de referencia definido por el estándar de la ISO 22057 publicada en 2022, con el que se establecen plantillas para los datos BIM articuladas con el estándar de la DAP.

Ahora bien, aunque es necesario considerar cada uno de los materiales de nuestra construcción por sus propiedades individuales, es importante saber que estas deben estar encaminadas a la visión global de la edificación o infraestructura en su ciclo de vida.

Tomando como ejemplo las fases de producto, diseño y construcción de un proyecto, en la que participan los fabricantes, equipos de I+D y equipos de diseño y construcción gestionar la información asociada a productos de construcción se debe convertir en uno de los principales objetivos asociados a los modelos, puesto que en el marco que nos define la economía circular el sector necesitará poder contar con datos estructurados de los elementos que lo integran, desde los cuales se pueda planificar, monitorear y gestionar cada componente de un activo construido sea este un edificio o infraestructura, bien sea para establecer su potencial de reciclaje o reutilización de los materiales.

Por su parte, la información de referencia podrá ser útil para los propietarios de edificios y usuarios para determinar acciones de mejora durante la operación del edificio, regulando sus acciones entorno a los consumos energéticos y del recurso hídrico, mantenimiento de equipos y gestión residuos, poder trazar la ruta de los materiales e incluso poder planificar el mantenimiento de los equipos del edificio.

En esa medida, resulta importante establecer sinergias para todos los agentes intervinientes en la cadena, entendiendo su participación desde como la gestión de los datos en las fases de ciclo de vida del edificio podrán contribuir en un incremento de la productividad y el trabajo basado en objetivos de sostenibilidad, que solo podrá ser llevado a cabo mediante la impulsión del cambio a nivel del individuo y de la comunidad.

Autor: Natalia Huertas Blanco, Coordinadora Equipo I+D Arquitectura y Urbanismo BIM en EADIC.

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