El Congreso Mundial de Arquitectos UIA 2026 cerró en Barcelona con más de 10.000 profesionales acreditados y 30.000 visitas registradas en sus espacios principales. El principal legado del encuentro no es el dato de asistencia sino un documento: la Declaración de Barcelona, seis posicionamientos que la Unión Internacional de Arquitectos (UIA) usará como hoja de ruta hasta el próximo congreso en Pekín 2029.
Un manifiesto sin eufemismos
La Declaración arranca con una frase que marca el tono: “El planeta no negocia”. El texto no acumula compromisos genéricos sino posicionamientos concretos sobre materia, tiempo, vida, justicia, escala y significado. Declara que lo que ya existe es el primer material de proyecto una apuesta directa por la rehabilitación frente a la obra nueva, que la vivienda es un derecho no negociable y que la arquitectura no puede seguir siendo antropocéntrica. “Toda intervención constructiva debe asumir la responsabilidad de su coste global”, afirma el documento, que incluye la circularidad de materiales y el carbono embebido como criterios de proyecto, no como opciones.
La presidenta de la UIA, Regina Gonthier, sintetizó el balance con una referencia al congreso que Barcelona acogió hace treinta años: “Lo habéis hecho por segunda vez”. Bajo el lema Becoming. Architectures for a planet in transition, las sesiones abordaron emergencia climática, acceso a la vivienda, circularidad de materiales, inteligencia artificial y transformación urbana.
Formato y sedes como declaración en sí mismos
El programa se desplegó en espacios que formaban parte del mensaje: Las Tres Chimeneas antiguo complejo industrial como sede de los Open Forum y la exposición central, el Centro de Convenciones Internacional de Barcelona (CCIB) para conferencias, el Disseny Hub Barcelona (DHub) como punto de encuentro institucional, la Sagrada Família para la entrega de la Medalla de Oro y los Premios Trienales, y el castillo de Montjuïc para la cena de gala. Los itinerarios por la ciudad sumaron más de 2.000 participantes.
La exposición central, un laboratorio de 4.000 metros cuadrados con instalaciones, prototipos y proyectos sobre desafíos planetarios, permanecerá abierta al público de forma gratuita hasta el 19 de julio.
El relevo a Pekín
La ceremonia de clausura incluyó el traspaso simbólico de la bandera de la UIA a Pekín, sede del próximo Congreso Mundial en 2029, cuando la capital china ejercerá como Capital Mundial de la Arquitectura UNESCO-UIA. Tang Wenhong, vicealcalde de Pekín, recibió la bandera comprometiéndose a un congreso “abierto, inclusivo y comprometido con los grandes desafíos de las ciudades”.
Para el sector de la construcción y la edificación en España, la Declaración de Barcelona llega en un momento en que la Directiva de Eficiencia Energética de los Edificios y el Reglamento Europeo de Productos de Construcción están redefiniendo los estándares del entorno construido. Que el principal organismo internacional de la profesión haya convertido el carbono embebido, la rehabilitación y el derecho a la vivienda en los ejes de su manifiesto refuerza la presión sobre promotores, constructores y administraciones para que esos criterios dejen de ser aspiracionales y se incorporen al proceso de proyecto desde el inicio.
