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Turismo sostenible, una buena opción para salvar al planeta

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Autor: Paloma Blázquez, country manager Southern Europe de Evaneos

Paloma Blázquez, country manager Southern Europe de Evaneos

El sector turístico constituye la principal industria en España en cuanto a creación de riqueza y empleo se refiere. Su aportación a la economía española el año pasado fue de un 12,2 por ciento, según datos de Exceltur, cerrando el PIB turístico en 159.490 millones de euros, un  1,4% superior al del año 2019. Una parte importante de esos ingresos provienen del turismo sostenible, cada vez más presente en el sector tanto dentro como fuera de nuestras fronteras.

Y es que cada vez son más las plataformas y agencias que se unen hacia un modelo más sostenible y respetuoso con el medio ambiente y con el planeta. Y esta tendencia también se nota por parte del viajero. Según nuestras propias cifras: el 88% de nuestros viajeros tienen el turismo sostenible y la protección del medio ambiente como temas muy importantes y el  87% quiere dejar un impacto positivo en el planeta cuando viaja. Y a todo ello hay que añadir que uno de cada diez puestos de trabajo a nivel global corresponde al turismo, según datos de la Organización Mundial del Turismo.

Es un impulsor económico que brinda a las comunidades y destinos de todo el mundo la oportunidad de fomentar su economía y asegurar así un futuro mejor. Por ello, resulta fundamental adoptar decisiones acertadas a la hora de viajar para transformar el sector hacia un modelo sostenible y respetuoso con el medio ambiente y con las culturas locales, como una garantía de futuro para nuestra existencia y la del planeta.

Gestión de los recursos medioambientales para el turismo sostenible

Para la OMT el uso de los recursos medioambientales es un aspecto fundamental para el desarrollo del turismo y para ello, es necesario preservar la naturaleza y contribuir a la conservación de la biodiversidad y los recursos naturales, pero también fomentar un turismo que respete las comunidades locales, a través del cuidado de su cultura, sus tradiciones, etc., y garantizar actividades económicas sostenibles a largo plazo, que beneficien de manera equitativa a todos los agentes y organismos involucrados, incluyendo oportunidades de empleo estable, ingresos y servicios sociales para las comunidades locales.

Unas claves que cada vez más empresas turísticas llevan en su ADN, adoptando prácticas sostenibles que van desde la reducción de residuos hasta el uso de energías renovables, la compensación por las emisiones de CO2 de los vuelos o la implementación de políticas de responsabilidad social. Por ejemplo, animando a sus clientes a viajar a destinos poco conocidos o en temporada baja para evitar aglomeraciones y apostando por que éstos conecten con sus lugares de vacaciones gracias a los itinerarios que pueden proporcionar agentes locales, y que a su vez promueve el mantenimiento y progreso de las economías locales, o facilitando alojamientos y restaurantes respetuosos con el medio ambiente en sus prácticas habituales.

Hablamos de una tendencia al alza en la industria y en la que cada vez más viajeros están interesados como una forma de viajar de manera más responsable y con una mayor conciencia ambiental, para minimizar el impacto negativo del turismo en el medio ambiente y en las comunidades locales, con el consiguiente beneficio económico y social que ello les puede aportar. Más allá de las cifras que comentábamos al principio, el sólo hecho de elegir una compañía turística que siga los patrones de la sostenibilidad y organizar el viaje con un agente local ya genera un impacto positivo en el sector y está contribuyendo a la transformación del turismo de masas.

Los viajeros también pueden contribuir al turismo sostenible eligiendo destinos y las citadas empresas turísticas que promueven prácticas sostenibles, pero también pueden adoptar medidas asequibles y sencillas como la reducción del consumo de agua y energía en los hoteles que visitan, la compra de productos locales y el menor uso posible de los plásticos desechables durante sus viajes.

Para que el turismo sea sostenible, también es necesaria la implementación de políticas y regulaciones que lo promuevan. En España, el Gobierno lanzó el plan Estrategia de Turismo Sostenible 2030 para transformar el modelo de turismo actual hacia uno que apoye los valores naturales y culturales de cada destino y conseguir una distribución equitativa de todos los beneficios frente a los problemas como el cambio climático, la explotación de recursos, la sobrepoblación de destinos y la alta demanda de infraestructuras.

En definitiva, el turismo sostenible es una parte de la industria turística en la que aún queda mucho por hacer. Pero con el esfuerzo y el trabajo de todos los agentes implicados, se está demostrando que hay una forma de viajar mejor, disfrutando de una experiencia única e inolvidable respetando a la vez nuestro planeta a través del cuidado de las diferentes culturas y ecosistemas que hay en el mundo.

Autor: Paloma Blázquez, country manager Southern Europe de Evaneos

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